jueves, 30 de septiembre de 2004

Contra reloj

Faltan treinta días, ¿entendés lo que significa?
Solo 30 días, es decir 720 horas para asegurar el triunfo del pueblo.
Si dormís ocho horas, laburás ocho horas, comés y te bañás durante dos horas por día. Las horas que te quedan son 180.
Seguramente usás tres horas por día para trasladarte, hablar por teléfono, mirar tele o leer este semanario, lo que implica que las horas se reducen a 90 o a 5400 minutos.
Noventa horas que te quedan disponibles para trabajar para que el Frente sea gobierno.
¿Qué estás haciendo? No hay tiempo para perder. Decimos esto porque este fin de semana nos encontramos con varios casos de compañeros que no se dan cuenta de lo poco que falta y que no hay tiempo que perder.
No es lógico que una Coordinadora se reúna a la sombra del Viaducto para discutir la contradicción entre el trabajo social y el trabajo político.
No tiene mucho sentido que un plenario de jóvenes del Frente de todo el país, se encierre a discutir entre otras cosas, donde se van a reunir en marzo del año que viene.
Es paradojal que Martha, una compañera recién llegada al Frente tenga que sacudir a viejos militantes de Rocha para que salgan de los comités a buscar indecisos.
No hay tiempo para triunfalismos, actitudes pasivas o discusiones sobre la inmortalidad del cangrejo.
Basta de discusiones entre convencidos.
La tarea es en la calle, con audacia, sin inhibiciones, preguntando a todo el mundo a quien vota y dispuestos a convencer a los que dudan.
Nos sobran los motivos, nos falta tiempo.
Ahora solo te quedan 5398 minutos.

jueves, 23 de septiembre de 2004

Dar la cara

Parece mentira, en pleno siglo XXI, con un sistema democrático consolidado y con libertad de expresión absoluta, sigue habiendo temor.
En estas semanas pudimos comprobar diversos hechos que demuestran que existe miedo.
Nos encontramos con muchos periodistas de radios, diarios y canales de televisión que no se animan a declararse frentistas.
Nos enteramos de mucha gente del Interior que no dice su pensamiento libremente por las consecuencias que ello le acarrearía.
Nos reunimos con destacados profesionales en diferentes ámbitos que no quieren decir que votan al Frente por que sus clientes no se lo perdonarían.
Hablamos con empleados que ocultan su simpatía frenteamplista porque temen las represalias que puedan tomar sus patrones.
En nuestro propio semanario hay gente que quiere escribir con seudónimo por esta misma razón.
Nos sorprendimos al escuchar que muchos potenciales anunciantes se frenan, porque poner publicidad en un semanario frentista los embandera con esta fuerza política y no sería conveniente del punto de vista comercial.
¿En que país vivimos? ¿No se han dado cuenta?, ¿no nos hemos dado cuenta?, que la mitad de la población se identifica con el Frente.
¿Que resabios prehistóricos les quedan? ¿nos quedan?, para pensar que se puede castigar a los frentistas por el sólo hecho de proclamarlo.
Basta por favor, tenemos que poder dar la cara sin miedo y sin vergüenza.
El 31 de octubre empieza un largo camino porque en la democracia uruguaya queda mucho por hacer.

jueves, 16 de septiembre de 2004

Editorial

El domingo pasado me reencontré con Alvaro, un amigo del balneario Arachania, en Tristán Narvaja.
Charlamos, le mostré el semanario y volví a la carga sobre su posición abstencionista para las elecciones.
No sé si fueron mis ya repetidos argumentos, o la foto de Seregni del número uno o la fuerza que metimos con Vicky, una amiga de él -que yo conocí en ese momento- que se volvió compañera de convicciones en medio de la feria.
La cuestión es que obtuvimos la promesa de este rochense orejano que en octubre votará al Frente.
En definitiva apostará a lo colectivo sobreponiéndose a las escépticas dudas que lo invadían.
Estamos a seis semanas y media de las elecciones, apenas 45 días nos separan del nacimiento de una nueva era.
No perdamos el tiempo.
Todos tenemos vecinos, familiares, compañeros de trabajo, amigos, clientes, conocidos, proveedores, en fin uruguayos, que no se han decidido.
No hay excusas posibles, tenemos que ganarle la cabeza con el corazón, porque en definitva lo que se juega hoy son los sentimientos.
El sentir posible un país sin gurises en la calle comiendo de la basura.
El imaginar un país donde la gente no se enreje para ser libre.
El soñar un país donde no existan orientales expulsados al ostracismo.
Seamos capaces de quebrar las inhibiciones, de animarnos a preguntar al de al lado a quien vota.
Ahora es hora de meterte, de cuestionar, de convencer.
Te quedan 45 días para ganar un voto.
De vos depende

jueves, 9 de septiembre de 2004

Voces del Frente

Llegamos al tercer número y de corazón, el esfuerzo tiene una enorme recompensa. Sentimos que ocupamos un espacio que ocasionalmente estaba libre y la respuesta de ustedes es formidable.

Como dijimos en el primer número de homenaje a Seregni, somos un puñado de frentistas comunes y silvestres que sentimos la necesidad de abrir un medio de comunicación, que sea como una gran oreja, donde se escuchen todas las voces.

Sentimos que se están abriendo todas las puertas.

Lo que estamos viviendo tendrian que poder sentirlo todos los frentistas, es un baño de energía pura que se alimenta en la Teja un viernes de noche, se refuerza en la plaza Primero de Mayo un domingo de tarde y que se recarga en cada charla con un compañero, un dirigente o el vecino al que le acercamos un ejemplar.

Son ustedes los que nos nutren y nos reafirman en que ésto vale la pena, en que era necesario y que estamos aportando a que octubre sea el principio de otra historia.

El equipo se agranda cada día porque ustedes son parte indisoluble del proyecto.
Somos parte del Frente en movimiento y son ustedes las voces que marcan el camino.

jueves, 2 de septiembre de 2004

A romper la red

Cuando juega Uruguay juegan tres millones... que razon tenés Jaime, no importa si te gusta o no el futbol, si sos mujer u hombre, joven o viejo, con la celeste vibramos todos por igual.
Que no es la ideal, que no están todos los que deberían, que yo pondría a aquel o sacaría a este otro, imposible ponernos de acuerdo pero cuando la selección sale a la cancha nos olvidamos de todo y el grito de aliento nos viene de las entrañas.
El domingo se juega un partido muy importante y esta selección
nos ha devuelto la confianza de que es posible, por las ganas que pone, por la unión, porque suda la camiseta, porque nos devolvió la mística, porque marca un camino.
En esa ruta queremos al Frente.
Estamos a sesenta dias de la final y no tenemos tiempo para hacer moñitas ni mostrar juego bonito.
Se trata de marcar goles y eso se refleja en votos.
Los pocos votos que nos faltan para romperle la tendencia a los agoreros del fracaso, a los que tienen miedo al cambio, porque el cambio les hace perder privilegios.
La hinchada apoya, se entusiasma y sigue a muerte cuando el equipo se rompe todo, pone corazon y garra y juega como un verdadero equipo.
Acá lo importante es ganar y el triunfo es colectivo no tiene dueño, nos pertenece a todos.
Nos queda poco tiempo, estamos jugando la final.
Tenemos un pasado que nos exige redoblar.
Debemos aprontar el corazón porque un sol nuevo ya sale.
Sabemos lo que somos y adonde vamos.
Hoy pintamos al Frente de celeste porque por sobre todas las cosas somos y nos sentimos uruguayos.
El Uruguay se juega su futuro, compañeros a romper la red.