jueves, 28 de febrero de 2008

Fuenteovejuna

¡Gran calentura gran!
La semana pasada despertamos las iras.
Llovieron las críticas y reproches.
Algunos arrugaron y no mandaron columna.
No sea cosa de ofender a los dioses,
perdón, quisimos decir dirigentes.
Unos preguntaron si cambiamos de línea.
Si apostábamos a una estrategia opositora.
Otros andarán discutiendo la cuadratura del círculo.
Y estarán descubriendo intenciones ocultas.
Los más lúcidos adivinarán operaciones políticas.
Algún beodo de frentismo en un lapsus de sobriedad,
nos imagina ingenuos o envidiosos.
¡Delirium tremens!
No faltó quien especulara que fuéramos “delivery”
de mezquinos intereses empresariales.
Otra comentó que poníamos palos en la rueda.
Impidiendo que los pobres sean bien atendidos.
¿Qué le pasa a la izquierda?
¿Tanto sigue pesando el pensamiento único?
No se puede discrepar o pensar diferente.
Ser iconoclasta es el peor de los pecados.
Sépanlo de una vez para siempre:
No somos creyentes, nos rechinan los dogmas.
Este medio de prensa no se casa con nadie.
No ocultamos verdades si estamos enterados.
Somos locos, utópicos y también soñadores.
Amamos el proyecto, por eso lo cuidamos.
No somos dueños de la verdad ni la tenemos clara.
Ni “puros vigilantes” o “impolutos teóricos”.
Nos peleamos, discutimos, tenemos divergencias.
Luego, juntos… seguimos adelante.
Pensamos en conjunto, en grupo, en colectivo.
Emulando al gran Lope en este teatro diario.
No busquen responsable o un expiatorio chivo.
Fuenteovejuna es el equipo de Voces.

jueves, 21 de febrero de 2008

Nada personal

“Dispone igualmente nuestro proceso de la generación intermedia que aprendió junto a nosotros los elementos del complejo y casi inaccesible arte de organizar y dirigir una revolución”
Mensaje de Fidel

Sentimos pena y tristeza.
Que termine así un dirigente de su talla.
Que lo derrote así la biología.
Sin que la inteligencia fuera la vencedora.
“…casi inaccesible arte de dirigir una revolución”
De una frase como esa sale cantada una conclusión:
Solo algunos elegidos lo logran, unos pocos.
No nos gusta desde siempre.
Nunca llevamos el culto a la personalidad.
Se llame como se llame, el icono de turno.
Ni afuera ni adentro de fronteras.
Sin embargo es patología frecuente,
que padece la izquierda.
Síndrome contagioso, si los hay.
Porque ahora, entra en la interna del Frente.
Aprovechemos ahora y no cambiemos nada.
Evitemos la discusión, el debate, el conflicto.
Dejemos a Broveto, que ahora tiene más tiempo.
La bancada se “refuerza” con los pesos pesados.
Los jóvenes políticos defienden a políticos viejos.
Ya renovamos el gabinete, ¿no alcanza?
Dejemos intocado al Frente, no jodan.
Las cabezas conservadoras no tienen edad.
Se aferran a sellos, a estructuras,
a nombres, a sillones.
No hagan olas es su consigna preferida.
Parafraseando al Nano:
“Entre esos tipos y yo hay algo personal”.

jueves, 14 de febrero de 2008

A marcha camion