jueves, 11 de noviembre de 2004

Mucho pescado y poco anzuelo

La danza de los nombres para los cargos ministeriales está en el orden del día.
Cual un inmenso cardumen que quiere sumergirse en el estanque ministerial -a ver si Tabaré lo engancha con su anzuelo- se agita la dirigencia frentista.
Sin duda hay mucho de jugada política y algo de aspiraciones personales en todos los rumores que salen a luz.
No es de extrañar que se tiren nombres para ver que pasa, o para frenar el nombre de otro que está en el candelero.
Las apuestas sectoriales, las pulseadas y los intentos de ocupar espacios son costumbres legitimadas en la vida política uruguaya.
Cien años de experiencias blancas y coloradas lo demuestran y no pueden estar equivocadas. ¿O sí?
Podemos hacer las cosas de otra manera o al menos intentarlo.
Tenemos un sinnúmero de compañeros muy capaces para ocupar los puestos claves en el futuro gobierno.
La cuestión es que son más de los que se precisan y algunos lógicamente van a quedar por el camino.
La cuestión es cómo elegir a los mejores, a los más aptos para los diferentes lugares.

¿Cuota política?
¿Reconocimiento militante?
¿Amistad?
¿Compensación por trayectoria?
¿Verticalazo?
¿Confianza política?

A nuestro criterio hay tres elementos claves que ya mencionamos la semana pasada.
Ellos son ética, idoneidad y compromiso con el programa.
El nombramiento de Danilo Astori marca un rumbo que nos parece magistral.
La cuestión es cómo nombrar a los otros ministros, el consenso no es fácil de alcanzar y puede ser paralizante.
Sin duda la ejecutividad de Tabaré va a pesar y puede ser que sea el mecanismo adecuado.
Pero el Frente esta haciendo política de una nueva manera, apuesta a la transparencia y a la participación popular.
Nos parece una buena idea emular al mecanismo que utilizó Lula en Brasil para definir a su gabinete.
Que se publiquen las listas de los posibles candidatos a ministros y demos un plazo de quince días o un mes para que la gente opine, impugnando a quien considere que no debe ocupar dicho cargo.
No se trata de hacer un plebiscito para nombrar al gabinete, nada de eso.
Lo que proponemos es que frente a las dudas, fundamentadas y serias que existan sobre alguien en particular, se analice la situación.
Demás esta decir, que si hay pruebas documentadas sobre falta de ética o corrupción de algún candidato, eso debería de saberse.
VOCES del FRENTE pone a disposición sus páginas para que sean utilizadas con ese fin. Sabemos que el proyecto frentista apunta a un nuevo país y es muy importante que desde el vamos marquemos nuevas reglas de juego.
Debemos dar señales claras a la gente, a nuestros votantes y a los otros que el cambio es en serio y que se construye día a día con muchas pequeñas cosas.
No es un partido fácil.
Pero salimos a jugar.
Tuya Tabaré.

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