Llegamos a la mayoría de edad, este es el número dieciocho de Voces del Frente.No sé si es por la fecha o por los acontecimientos de los últimos días, pero los sentimientos andan un poco como palpitando y habrá que dejarlos salir nomás.
No se inquiete, no viene un folletín telenovelesco ni tampoco el mentado "balance y perspectivas ", simplemente algunos pensamientos que afloran.
Nuestra salida aquel cinco de agosto fue la catarsis frente a la muerte del general y hoy nos invade la sensación de la tarea cumplida por haberlo acompañado, cumpliendo su mandato, a su morada final en la meseta de Artigas.
Entonces, ¿ahora qué?
¿Para qué continuar con este esfuerzo que nos hace correr toda la semana y nos agobia cada miércoles?
Por la recompensa que significa ver salir el primer ejemplar de la imprenta cada jueves.
¿Para qué seguir cuando algún compañero de "fierro" dice no conocer el semanario?
Por la alegría que nos invade cuando un frentista desconocido nos llama o nos escribe para darnos aliento.
¿Para qué insistir, si muchos periodistas compañeros, no se integran aduciendo estar muy ocupados o que ya fue, su tiempo de trabajo voluntario?
Por la energía que nos dan decenas de corresponsales aficionados, que nos invaden la casilla de correo con sus notas.
Hay muchos otros "para qué" y muchísimos más "por qué" que les responden.
Pero hay dos que considero imprescindibles.
El grupo humano, heterogéneo, peleador, irreverente, antiguo y posmoderno, pero sobre todo solidario que ha tomado a Voces como propio, no se imagina otra cosa que seguir el camino.
El segundo sos vos, que te integraste al semanario, como mero lector, columnista casual o como propagandista honorario y a quien no podemos fallar.
La primera etapa de nuestra apuesta está cumplida. Colaboramos con el triunfo popular. Ahora viene lo más arduo; la construcción de una patria más justa y solidaria y no nos podemos permitir estar ausentes o mal preparados.
Para recomponer fuerzas, planificar un poco, juntar fondos frescos y nuclear más voces, muchas más voces para Voces, hacemos una pausa.
Ojala nos extrañes, nos vemos en febrero.


