"que suerte que el tiempo joven le falte al tiempo el respeto".Se termina el carnaval y no me refiero sólo a la fiesta de Momo.
Se termina un estilo de hacer política que bastante se parece a una murga.
Se termina el tiempo de las humoradas a costa de la gente.
Se termina la actuación de los parodistas que nos gobernaban.
La semana que viene empieza otra etapa, diferente, nueva.
El martes comienza un canto colectivo, desafinado pero nuestro.
El primero se inicia una llamada, tumultuosa, masiva.
Marzo avanza a paso firme y nuestras expectativas se agigantan.
Queremos estar en todo, saber todo, opinar sobre todo.
Nunca antes hubo tanto interés en saber quién es quién en el nuevo gobierno.
¿Acaso alguien recuerda los subsecretarios de Batlle?
¿Los embajadores de Sanguinetti o los directores de Lacalle?
Esta vez no nos perdemos nada y nos preocupa igual la dirección de OSE que el Consejo de Primaria.
Estamos inquietos, curiosos, discutidores sobre cada uno de los nuevos jerarcas.
Sentimos nuestro este gobierno que empieza y está bien.
Queremos a los veteranos pero necesitamos a los más jóvenes.
Como en carnaval.
Seguimos a los Diablos, la Falta, Curtidores, la Contra, Araca o la Reina.
Pero aplaudimos a rabiar a la Mojigata, la Catalina o al Queso.
Es el tiempo joven que se va acercando.
Es una nueva actitud. Es el principio de otro país.
Es una savia fresca que se esparce. A empujar con ganas.
Empieza ahora.
¡Sí, ahora!
A girar la rueda de la historia.
¡Nuestra historia!

