jueves, 24 de febrero de 2005

Un joven tiempo

"que suerte que el tiempo joven le falte al tiempo el respeto".

S
e termina el carnaval y no me refiero sólo a la fiesta de Momo.
S
e termina un estilo de hacer política que bastante se parece a una murga.
S
e termina el tiempo de las humoradas a costa de la gente.
S
e termina la actuación de los parodistas que nos gobernaban.
L
a semana que viene empieza otra etapa, diferente, nueva.
E
l martes comienza un canto colectivo, desafinado pero nuestro.
E
l primero se inicia una llamada, tumultuosa, masiva.

M
arzo avanza a paso firme y nuestras expectativas se agigantan.
Q
ueremos estar en todo, saber todo, opinar sobre todo.
N
unca antes hubo tanto interés en saber quién es quién en el nuevo gobierno.
¿A
caso alguien recuerda los subsecretarios de Batlle?
¿L
os embajadores de Sanguinetti o los directores de Lacalle?
E
sta vez no nos perdemos nada y nos preocupa igual la dirección de OSE que el Consejo de Primaria.
E
stamos inquietos, curiosos, discutidores sobre cada uno de los nuevos jerarcas.
S
entimos nuestro este gobierno que empieza y está bien.
Q
ueremos a los veteranos pero necesitamos a los más jóvenes.
C
omo en carnaval.
S
eguimos a los Diablos, la Falta, Curtidores, la Contra, Araca o la Reina.
P
ero aplaudimos a rabiar a la Mojigata, la Catalina o al Queso.
E
s el tiempo joven que se va acercando.
E
s una nueva actitud. Es el principio de otro país.
E
s una savia fresca que se esparce. A empujar con ganas.
E
mpieza ahora.
¡S
í, ahora!
A
girar la rueda de la historia.
¡Nuestra historia!

jueves, 17 de febrero de 2005

Construyendo confianza

Dentro de quince años nos vamos a acordar de este 15 de febrero como el día inicial del cambio en la vida política uruguaya.
Y no va a ser porque un guerrillero tomó juramento a los senadores.
Tampoco va a ser porque una mujer pasó a presidir a los diputados.
No será porque dos tupas recibieron honores militares.
Ni tampoco porque el Frente tenía mayoría parlamentaria.
Este martes va a ser recordado como el día en que dimos vuelta la pisada.
Porque ese día vimos a políticos mostrando sin pudor sus ojos enrojecidos.
Porque ese día fue el ingreso de personas comunes y corrientes como legisladores.
Porque ese día estuvieron presentes un montón de ausentes que merecían estar ahí.
Porque ese día no hubo ni soberbia ni revancha en la fuerza ganadora.
Nunca antes hubo una pueblada así cuando asumió el parlamento.
Nunca antes esta ceremonia formal fue tan descontracturada.
Nunca antes había ocurrido la toma del palacio.
Nunca antes fueron tan creíbles los protagonistas.
Este martes lo vamos a recordar porque fue el renacer de la confianza.
Volver a creer en nuestras instituciones, ahora llenas de pueblo.
Volver a creer en nuestra democracia, ahora que dio un estirón.
Volver a creer en nuestros dirigentes, ahora que son compañeros del alma.
Volver a creer que es posible, ahora que la coherencia es una forma de vida.
Dentro de quince años les vas a contar a tus hijos o a tus nietos de las proféticas palabras del aquel viejo que este quince de febrero le dijo a la gente afuera del Palacio:
¡Se pudo, vieron que se pudo!

jueves, 10 de febrero de 2005

No te quedes AFUERA

Esto es un mensaje para vos.
Sí, vos, no te hagas la distraída o el que no entendés.
Este es el primer número del año y el 2005 no es cualquier año.
¿Tengo acaso que explicarte por qué?
La cosa es sencilla, este semanario es un instrumento colectivo o no es.
Estamos buscando cómplices para esta aventura semanal.
Una complicidad que tiene mil formas de expresarse.
Desde la salteña que nos llama porque quiere números para repartir hasta el artiguense que nos envia notas y reportajes.
Desde la mendocina que propone distribuirnos en Buenos Aires hasta el estudiante que se ofrece a llevarnos a los medios con su chiva.
Desde el anarco que nos fabrica pasacalles hasta el bolche que nos dibuja comics.
Desde el imprentero que nos hace las tarjetas hasta el locutor que nos menciona en su audición radial.
Concebimos a este medio como un instrumento para empujar este cambio.
Sin vos no es posible.
Sin tu voz, el intento termina en el silencio.
Si tenés denuncias, buenas noticias, crónicas de vida, contá con Voces.
Si tenés anunciantes, sponsors, colaboradores, Voces cuenta contigo.
Si tenés inquietudes, sugerencias, propuestas, contá con Voces.
Si tenés una barra, vecinos, grupo de posibles lectores, Voces cuenta contigo.
El espectro es enorme, infinito, no hay límites para la creatividad.
Apelamos a tu ingenio.
A que sientas como propio este proyecto.
A vencer el miedo a lo nunca hecho.
A reirte del temido ridículo.
Sos importante, sos el protagonista, sos necesario.
Tenés mucho para decir, habla tranquilo, esta es tu casa.
Cambiaremos al país cambiando desde adentro.
Vos, yo, ella...
Sí, y vos también, no te achiques.
Te invito a que juntos construyamos este semanario.
Tenés la palabra.
Tenés voz.
Tenés Voces.