La semana pasada largamos la urgente necesidad de recobrar la mística.Creemos que es imprescindible.
Nos acercamos al año del triunfo del Frente y eso vale un festejo.
Costó demasiado como para no celebrarlo.
No nos duelen prendas, sabemos que hay errores.
Seguramente va a haber muchos otros.
Pero esto no es más de lo mismo, no nos engañemos.
Si largamos la chancleta, ¿para qué sirvió el sacrificio?
Sacrificio de tantos, tanto tiempo.
Ni inmediatismos ni posibilismo minimalista.
Se puede hacer mucho, se está haciendo mucho y queda mucho por hacer.
No somos ni Brasil, ni Venezuela ni Argentina.
Acá no está Kirchner, Chávez o Lula.
Este es el gobierno del Frente y es profundamente uruguayo.
Con nuestras carencias y nuestros aciertos.
Con nuestros tiempos.
Somos críticos, hipercríticos.
Tenemos escuela de comité de base, de gremio y sindicato.
Somos orejanos. Está bien.
Pero no somos oposición.
Nos sentimos parte de este gobierno y por lo tanto responsables.
Esto cambió y va a seguir cambiando.
Para que así sea, precisa del aporte de todos.
No es balconeando de afuera que se logra.
No es mirando al gobierno como si no fuera nuestro.
Es nuestro y por lo tanto le exigimos más que a nadie.
El triunfo del 31 de octubre hay que festejarlo.
Un acto del Frente es necesario, "urge tanto".
Un acto, no con el presidente Vázquez.
Un acto con el compañero Tabaré.
Hablando como antes, como siempre.
Hablando con nosotros, con la gente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario