El martes pasado lloramos mucho.El martes pasado no tuvimos vergüenza.
El martes pasado la sensibilidad dijo presente.
La explanada de la Universidad fue un lugar de reencuentro.
Allí estuvimos todos.
Familiares y ex-presos. Ministros e intendentes
Dirigentes y militantes de base. Abuelas e hijos.
Sentimos en el aire el espíritu de la resistencia.
Aquel tiempo donde el origen no importaba.
Cuando no se pedían credenciales.
Cuando lo determinante era saber lo que no queríamos.
Cuando lo importante era que caminábamos juntos.
Cuando lo fundamental era estar rodeado de compañeros.
El martes pasado revivimos un poco todo eso.
Fue muy lindo escuchar a Viglietti,
La canción de Pablo que pidió Valentina.
Fue maravilloso oír a Galeano,
Decir que "¡vaya si valió la pena!".
Fue emocionante sentir a Isidora,
Despedirse con "hasta la victoria siempre"
No se trata de la apología del pasado.
Ni hacemos culto a la nostalgia.
Se trata de un proyecto común que costó mucho.
Se trata de un ideal compartido que se peleó mucho.
Se trata de construir un país que se soñó mucho.
Si el martes fue testigo de esa unión sin barreras,
Si el martes demostró que en lo fundamental no hay diferencias,
Si el martes se olvidó de reformistas o ultras,
Si el martes se rió de las contradicciones que no son tales,
Si el martes se burló de falsas oposiciones,
Por los que fueron y los que vendrán,
Para honrar la vida,
Cambiemos urgente el calendario.
Hagamos que todos los días de la semana,
Sean siempre sólo martes.
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