jueves, 29 de marzo de 2007

Pedaleando fuerte

Dentro de diez días comienza el laburo.
Se acabó carnaval, turismo y la vuelta.
La idiosincrasia criolla se mantiene.
¿Se mantiene?
El lunes Tabaré marcó la cancha.
Ya había empezado a mostrar nuevas reglas.
Se acabó el tiempo de la estabilización.
Empiezan los cambios en serio.
Se definen las prioridades y son seis.
CEIBAL, Salud y Equidad,
Reforma Tributaria y del Estado,
y por supuesto, Uruguay Productivo.
No es poca cosa aunque diste del ideal,
si se logra avanzar en esto en el 2007.
Son cambios que apuntan hondo.
¿Se acuerdan de las raíces de los árboles?
Sin duda que empiezan a temblar.
Hay muchos que están nerviosos.
Las corporaciones se sienten amenazadas.
Ya sean docentes, médicas o funcionarias.
Pero el ciudadano de a pie está ansioso.
Tiene miedo que le metan la mano en el bolsillo.
Hay que explicar más y hacer docencia.
El Uruguay Productivo no puede ser más declaración.
Hay que mostrar logros palpables y concretos.
La Reforma del Estado no es sólo descentralización.
Para que después nos pase lo de la Intendencia.
Es un cambio de cabeza, cultural y profundo.
Lograr la equidad no es tarea sencilla.
Es esfuerzo colectivo y sacrificio individual.
Más que nunca, predicar con el ejemplo enseña.
La clase política tendría que tenerlo más que claro.
Los cambios de los últimos días, sin embargo…
Los muestran en su propia frecuencia.
Correlaciones de fuerza y candidaturas posibles.
Aquel pierde, este gana y el otro está al acecho.
La orquesta toca medio desafinada.
El cuadro no juega como equipo.
Hay que meter garra y pedalear unidos.
Las prioridades tienen nombre y apellido.
La malla de oro no tiene signo partidario.
Chau, seguimos criticando en quince días.
Después que llegue el último ciclista.

jueves, 22 de marzo de 2007

Prensando la libertad

"…han atacado a la televisión privada por difundir 'programación chatarra', por convertir 'la noticia en un espectáculo' y por hacer de éste 'una morbosa exhibición del lado oscuro de la naturaleza humana'…"
'Del informe de la delegación uruguaya en la
Sociedad Interamericana de Prensa

No se confunda.
No es una autocrítica de la televisión uruguaya.
Es el intento de ironizar las críticas que se le hacen.
Perdón, que le hacemos.
Le hicimos y le seguiremos haciendo cada día más.
Hasta que cambie, o mejor dicho la cambiemos.
Los fuegos de artificio fueron en Cartagena
sobre la libertad de prensa amenazada,
cuando en realidad saben que no hay problema.
Gozan de libertad como nunca antes.
Pero abren el paraguas, por las dudas.
No sea cosa que se cuele un aire democrático.
Nosotros mientras tanto, tenemos un problema.
No sabemos qué hacer con los medios masivos.
No tenemos proyectos de comunicación.
Y no nos referimos a los medios escritos.
Hablamos de los otros, los que son limitados.
Las frecuencias que pertenecen a todos.
Aunque unos pocos las usen como quieran.
Herencia de otros tiempos y se sienten los dueños.
Lo peor es lo nuestro, que no los cuestionamos.
Es hora de debatir el tema bien a fondo.
Dar la discusión en serio y sin temores.
Sabiendo que despierta la histeria colectiva.
Diciéndonos de todo, menos que somos lindos.
"Chavistas, kirchnerianos, autoritarios, locos"
Seremos acusados, porque ahí sí les duele,
por osar discutir un resorte de poder verdadero.
Es una pelea ineludible o no cambiamos nada.
Porque la batalla de fondo se hace en las cabezas.
Y en ese campo ellos tienen artillería pesada.

jueves, 15 de marzo de 2007

Participa... ¿qué?

Los hechos de las últimas semanas dan para pensar.
Dos viernes seguidos el centro se llenó de gente.
Decimos llenar, con un tono semi oficialista.
Porque en realidad logramos algo menos.
Nos juntamos unos cuantos miles.
Sin delirios, a reventar veinticinco.
El primer viernes para escuchar a Tabaré.
El segundo para repudiar a Bush.
¿Qué enseñanzas sacamos de estos viernes?
Del primero, que se habló de mucho y quizás de más.
Pero algo faltó.
No nos convocaron a la acción, a meternos, a laburar.
No pensamos sólo en los frentistas.
Pensamos en todos, como ciudadanos, cambiando el país.
El otro viernes nos dio un cachetazo.
La izquierda debuta dividida en el anti-imperialismo.
Dos marchas. La del PIT y la "otra".
Las raídas marchas de la Central, de escasa concurrencia,
se transformaron en un aluvión de gente.
Bush convoca y no podíamos ser menos que en la "otra".
Fuimos a la "otra" y nos sorprendió. Era grande.
Vimos muchachada, de esos que imaginamos "en cualquiera".
"En cualquiera", menos en política.
Sin embargo, estaban ahí rechazando a los gringos.
Pero también renegando del Frente.
Eso duele y da para pensar.
No brindamos un lugar habitable.
No trasmitimos química imprescindible.
No nos paramos como iguales.
Así nos ven y así nos va.
Nos ven antiguos e institucionales.
Nos ven como padres o profesores plomo.
Nos ven obcecados y dueños de verdades.
Nos consideran historia; ya fue para nosotros.
A nuestro discurso le hacen la rabona.
Y para la indiferencia no hay veto posible.
No tenemos respuesta y da para pensar.

jueves, 8 de marzo de 2007

La izquierda de la cola de paja

El viernes llega el representante del demonio en la tierra.
Pisa nuestro suelo la encarnación humana del imperialismo.
Mancilla la patria de Artigas el execrable genocida.
¡Fuera Bush! Gritan las masas enardecidas.
La izquierda uruguaya fiel a sus principios repudia al yanki.
Así lo expresan la central obrera, los estudiantes y el Frente Amplio.

Perdón, rebobinemos por favor.

¿Se imagina lo que habría ocurrido años atrás?
Bajo la presidencia de Batlle, Sanguinetti o Lacalle
la protesta habría sido masiva y por unanimidad.
Habríamos ido todos sin excepciones
a cuanta marcha, acto o manifestación se realizara.
Sería un pasito más en la necesaria acumulación.
Otra sesión de gimnasia política.
¿Qué pasa ahora? ¿Se "derechizó" el Frente?
Porque no nos van a hacer creer que Bush se volvió bueno.
Cambiaron muchas cosas.
Y no coincidimos con lo que dijo un conocido dirigente sindical:
"El único cambio es que el Frente está en el gobierno."
Como si ese hecho fuera una cosa menor.
Tenemos la conducción política de este país.
Y eso es un cambio enorme, que modifica las reglas de juego.
Nuestro gobierno dirige a la nación y no a un comité de base.
Debe aceptar determinados mecanismos,
aunque no nos gusten mucho.
Pero puede marcar el perfil histórico de la izquierda.
Lo hizo Tabaré el viernes en la plaza.
"Este es un gobierno anti-oligárquico y anti-imperialista"
Y hubo más de uno que quedó a la derecha del presidente.
Incluida la propia Mesa Política del Frente Amplio.
Pero tampoco la pavada de usar a Bush para la lucha interna.
Y de paso cañazo pasarle factura de los izquierdistas "puros",
con IVA y con COFIS, a los "neoliberales" frentistas.
La contradicción comercio o principios, es un falso dilema.
O al menos no se practica en toda su coherencia.
No le exigimos a Chávez que rompa con los gringos.
Ni condenamos las violaciones de los comunistas chinos.
Tampoco le decimos a Fidel que se banque el bloqueo.
Entonces dejemos de jugar a la mosqueta.
Miremos la realidad y sepamos ubicarnos.
Mr. Bush: nuestro gobierno lo recibe.
Pero nosotros los frentistas no le damos la bienvenida.
Nos vemos en la marcha.

jueves, 1 de marzo de 2007

Redoblar la apuesta

Hoy hace dos años que llegamos al gobierno.
Hoy presenciaremos un hecho inédito.
Hoy habla el presidente en la plaza.
Habla Tabaré, nuestro presidente.
No tenemos idea de lo que va a decir o anunciar.
No importa, nos parece genial que lo haga.
De cara a la gente, a todos nosotros.
Seguramente después criticaremos.
Esa relación amor-odio con el poder.
Tan dialécticamente uruguaya, tan frentista,
Y como tales no renegamos de nuestra naturaleza.
Hemos despotricado y lo seguiremos haciendo.
No le hemos dejado pasar una.
Le recriminamos mucho al "compañero presidente".
A veces más presidente que compañero.
Sobre todo nos quejamos de su silencio.
De su distancia con la gente.
De no explicar las cosas, de su testarudez.
De una rigidez de investidura que antes no tenía.
De la entrevista pendiente, en fin…de muchas cosas.
Pero nos alegra que hoy salga y hable para todos.
Porque no nos engañamos.
Aún en la discrepancia, Tabaré encarna al proyecto.
Proyecto que está por encima de él y de nuestras quejas.
De sus colaboradores y de nuestras urgencias.
Porque no nos confundimos.
No hay traidores ni infiltrados en el gobierno.
Hay visiones diferentes, igual que siempre.
Porque el Frente es tan heterogéneo como frentistas hay.
Porque no nos mareamos.
Somos ácidos, protestones, hipercríticos.
Pero siempre defendiendo el proyecto.
Es más, creemos que es la mejor manera de defenderlo.
Porque no nos duelen prendas.
Sabemos que hay errores y los reconocemos.
Sabemos que otros pueden tener razón y se la damos.
Sabemos que vamos lento, que no es fácil.
Que dos años no es nada y tanto al mismo tiempo.
Que esto recién está empezando y falta mucho.
Que se hace necesario redoblar la apuesta.
¡Vamo' arriba! Con fe pa'l segundo tiempo
que tan mal no estamos jugando.