jueves, 26 de julio de 2007

A cerrar el pico

“Americano pelea, ruso pelea…chinito crece”
(Frase de Julio Frade en sketch televisivo de los años 70)

Todo mal, no se hace nada, estamos desacumulando.
Las encuestas muestran que el Frente disminuye.
Los precios suben, el supergas escasea, los paros continúan.
Astori critica a Chávez. Gargano critica a Astori.
Lorier critica al equipo económico y defiende al gobierno.
Mujica habla, se calienta y vuelve a hablar.
El relajo en Maldonado es impresentable.
El Pit-Cnt protesta. Fucvam protesta. Todos protestan.
Los “radicales” siguen haciendo gimnasia y hacen marchas.
Si nos guiamos por las noticias que nos brindan los canales.
Si nos regimos por los titulares de los diarios.
Si nos basamos en las primicias de las radios.
Si nos informamos por las cadenas de Internet.
Somos un desastre.
El gobierno es inoperante.
El país es un caos.
¡La pucha que tienen fuerza los medios de comunicación!
Son capaces de convencernos de cualquier cosa.
Alcanza con que un “opinólogo” lance una predicción,
y un sensacionalista lo ponga en tapa y ¡zas!
Un tupa es el futuro presidente.
Parece que lo más importante son las próximas elecciones.
No llegamos aún a la mitad del período de gobierno.
¿Nos vamos a dejar arrastrar a este circo electoral?
Ayer un compañero nos decía:
“no quedan 2 años, quedan 35”
Y una compañera comentaba:
“hay que vencer el paradigma nacional del no se puede”
Nos dejaron pensando…
Hay errores, carencias y falta de proyectos.
Hay arribistas, incompetentes y corchos que flotan.
Pero hay un montón de gente que se rompe el lomo.
Que se juegan a lo colectivo y corren todo el partido.
Que no ven la cortita, si no que miran lejos.
Que no piensan en urnas y edifican proyectos.
Esos constructores de la patria del futuro.
Menos mal que existen, esos imprescindibles.

jueves, 19 de julio de 2007

Fuera de discusión

Tenemos un problema.
Leímos el editorial de El País del miércoles 18.
A veces cometemos ese exceso.
Otros se amasijan con Gran Hermano,
o escuchan la repetición del Mensaje de la 36.
Pero no es ese nuestro problema.
Aunque Usted no lo crea.
El tema es que hoy lo compartimos.
Hasta lo habríamos firmado.
¡Horror! ¡Pánico en la redacción!
Sicólogos y exorcistas se buscan.
Lo veníamos pensando de antes.
Nos cayó muy grueso, muy mal.
El reclamo de los parlamentarios,
de excluir las partidas de secretaría
No quieren tributar por esos $54.000.
Cifra que coincide según un estudio de CAINSE*,
con los ingresos de un hogar de estrato Alto-medio.
Calculando los ingresos mensuales de un diputado: $160.685
Sobre ese monto pagarían $29.482 de IRPF.
Sin los gastos de secretaría perciben: $106.180.
Sobre ese monto pagarían $17.747.
Protestan para no pagar $11.735.
Si los senadores ganaran lo mismo, hablaríamos,
de seiscientos mil dólares menos de tributación por año.
En los seis mil millones del presupuesto, es insignificante.
Danilo:
¿No vale el bienestar de los representantes del pueblo,
una miserable diezmilésima parte del gasto total?
¿Acaso pretendemos dejarlos sin secretarios,
sirviéndose ellos mismo el café?
¿Estamos dispuestos a que un impuesto tan injusto,
los convierta en carne de asentamiento?
Indiscutible, el bochorno es indiscutible.
*Comisión Agrupada del Índice de Nivel Socio Económico

jueves, 12 de julio de 2007

Haciendo camino...

El lunes pasado fue el 9 de julio.
Fecha simbólica para la izquierda si las hay.
Se eligió bien el día para rendir cuentas.
Hacía dos años que goberanamos intendencias.
Ocho realidades diferentes y tan iguales sin embargo.
Olvidémonos de Montevideo por un rato.
Si hay herencia maldita allí, la culpa es nuestra.
Hablemos de los otros, los recién llegados.
De intendencias vacías y corruptas.
De caudillos, acomodos y amiguismos.
De empleados sin tareas y sin ganas.
Si es difícil empezar de cero,
cuanto más de menos diez, literalmente hablando.
Vimos a maestros, médicos y productores rurales.
Hombres comunes manejando comunas.
Con menguados recursos y exceso de esperanza.
Cada uno en su estilo, su fuerza, su cabeza.
Armando equipos, juntando voluntades.
Pagando el precio de inexperiencias varias.
Vimos a militantes metidos a jerarcas.
Sin olvidar su origen ni sus sueños.
Son parte insustituible del proyecto país.
Son factor clave del proceso de cambio.
Son patas en la tierra del interior profundo.
No son perfectos ni tampoco infalibles.
Necesitan como nadie del apoyo de todos.
Romper en serio con el centralismo urbano.
Son herramienta vital para que la descentralización,
deje de ser una vacía consigna.
El lunes de noche se vivió en el Galpón.
Están haciendo camino…
Los compañeros intendentes.

jueves, 5 de julio de 2007

Estamos hartos

Se alborotó el avispero.
Y eso que apenas van cien horas.
Ni queremos imaginarnos dentro de un mes.
La Reforma Tributaria movió las corporaciones.
Protestan funcionarios públicos y médicos.
Bancarios y municipales no se quedan atrás.
Analicemos un poquito la situación.
Las cifras dicen que el 20 por ciento,
pagará el 80 por ciento de los impuestos.
O sea que son pocos que ganan mucho.
A confesión de parte…
Los empleados bancarios pagarán mucho.
Cincuenta millones de dólares por año.
Lo dijo un vocero de AEBU.
¿Cuántos son? ¿Cuál es el sueldo promedio?
Porque cincuenta palos verdes, es mucha guita.
Se quejan los galenos de que pierden ingresos.
¿Ganarán poco? ¿Todos los médicos pierden?
COFE y ADEOM en pie de guerra.
Preparan movilizaciones contra la reforma.
Pierden beneficios y prebendas.
¿Desaparece la inamovilidad con la Reforma?
Los empleados de la Bebida hacen un arreglo.
Cobraron ahora un aguinaldo entero en lugar de medio.
Les queda otra mitad para fin de año.
Por convenio ellos tienen uno y medio.
De esta manera zafan el impuesto y las empresas también.
Dos enseñanzas dejan estos ejemplos.
Por la plata baila el mono y la billetera no tiene ideología.
¿Es así realmente?
¿Se fue al carajo la solidaridad?
No hablamos de “cerdos burgueses”
No nombramos a “capitalistas explotadores”
No mencionamos “empresarios chupasangre”
Son laburantes, obreros, empleados.
Son vendedores de su fuerza de trabajo.
Son “clase en sí”, pero entendieron mal el “clase para sí”
No es dame la mía y el resto que reviente.
La apuesta colectiva es otra cosa.
Se trata de desterrar el egoísmo para siempre.