jueves, 19 de julio de 2007

Fuera de discusión

Tenemos un problema.
Leímos el editorial de El País del miércoles 18.
A veces cometemos ese exceso.
Otros se amasijan con Gran Hermano,
o escuchan la repetición del Mensaje de la 36.
Pero no es ese nuestro problema.
Aunque Usted no lo crea.
El tema es que hoy lo compartimos.
Hasta lo habríamos firmado.
¡Horror! ¡Pánico en la redacción!
Sicólogos y exorcistas se buscan.
Lo veníamos pensando de antes.
Nos cayó muy grueso, muy mal.
El reclamo de los parlamentarios,
de excluir las partidas de secretaría
No quieren tributar por esos $54.000.
Cifra que coincide según un estudio de CAINSE*,
con los ingresos de un hogar de estrato Alto-medio.
Calculando los ingresos mensuales de un diputado: $160.685
Sobre ese monto pagarían $29.482 de IRPF.
Sin los gastos de secretaría perciben: $106.180.
Sobre ese monto pagarían $17.747.
Protestan para no pagar $11.735.
Si los senadores ganaran lo mismo, hablaríamos,
de seiscientos mil dólares menos de tributación por año.
En los seis mil millones del presupuesto, es insignificante.
Danilo:
¿No vale el bienestar de los representantes del pueblo,
una miserable diezmilésima parte del gasto total?
¿Acaso pretendemos dejarlos sin secretarios,
sirviéndose ellos mismo el café?
¿Estamos dispuestos a que un impuesto tan injusto,
los convierta en carne de asentamiento?
Indiscutible, el bochorno es indiscutible.
*Comisión Agrupada del Índice de Nivel Socio Económico

No hay comentarios: