jueves, 20 de diciembre de 2007

El petizo Raúl *

Recuerdo la última vez que lo vi.
Fue el primero de mayo de 1974.
Era el responsable de nuestro sector estudiantil.
Me mandó a Hungría representando a la FEUU.
Frente a la pregunta de: ¿porqué yo?.
Con su habitual sonrisa respondió:
“sos el único con pasaporte vigente”
Nunca más nos encontramos.
Recuerdo que, de vuelta en democracia,
vi por primera vez su foto en un cartel.
Recién entonces supe que estaba desaparecido.
Antes era imposible, nunca supe su apellido.
A partir de ahí, empecé a cruzarme con sus ojos.
Quizás lo hacía en forma inconsciente.
Pero en cuánta marcha o acto que había,
me encontraba con su rostro.
Esa cara de estudiante de veinte y pocos años.
Recién me percaté que él era seis meses mayor.
Muchas veces en la prensa o en la tele,
desde la foto me sorprendía su mirada.
No lo buscaba, él aparecía.
Terco como siempre, derramando energía.
Cada cual tiene su herida.
La mía, personal e íntima, lleva su nombre.
Pasaron treinta años y casi cinco meses,
de aquel zarpazo que duele todavía.
Pero el lunes de noche en plena plaza,
les juro que el petizo, me hizo una guiñada.
A.G.

* Raúl Edgardo Borelli Cattaneo: Nació el 18/02/1954, uruguayo,
C.I. Nro. 1.808.033, soltero, profesor de Física y Cosmografía.
En Buenos Aires era empleado de la Companía de Seguros Hermes.
Fue secuestrado por civiles el día 22 de julio del año 1977 a las 9:15 horas
en su domicilio, en camionetas, identificándose pertenecer a Fuerzas
de Seguridad Argentinas y sacado del departamento esposado.-

jueves, 13 de diciembre de 2007

Golpeteo y desgaste

Hoy empieza el quinto Congreso.
¡Salud, General! Lleva tu nombre.
¿Llevará también tu espíritu?
A juzgar por los preámbulos…
Difícil que el chancho chifle.
Todos hablan de programas.
Todos mencionan estrategias.
Todos nombran teorías.
Unitarios, fraternos, solidarios.
Pero cuando llega el turno de los cargos.
Todos contra todos, sálvese quien pueda.
Los grupos no ceden ni un tranco de pollo.
Las minorías dicen no aceptar imposiciones.
Tratando de imponer sus candidatos.
No olvidar nunca la famosa “aplanadora”.
Es un buen consejo para los cascos militantes.
El Frente es surrealista.
En la interna se manejan datos de Ripley.
Hablan de cuatrocientos mil afiliados.
Mejor ni preguntar cuantos cotizan.
Ni cuantos discutieron en comités de base.
Pero seguro que llegan a dos mil los delegados.
¿Habrá alguien el viernes que rompa los esquemas?
¿Se animará el sábado alguno a patear el tablero?
¿Desterrará el domingo el FA la hipocresía?
Si miramos pa´ adentro, la gente queda afuera.
No podemos ni en joda, agarrar ese trillo.
Es hora de enfrentar el Frente.
De revolucionar caducas estructuras.
De plantear seriamente, cómo salimos de esto.
De remover esquemas y conceptos ya muertos.
De empezar a cambiar en serio y por la izquierda.
Sin vanguardismos o Mesías que tienen todo claro.
Sin importar partidos, tendencias o sectores.
Valorando las ganas y las buenas cabezas.
Constanza Miranda o Javier Moreira.
¿A quién le importa el nombre?
Busquemos construir, entre todos, por todos.
Zurciendo para todos, entre todos zurciendo.
Haciendo merecedor del nombre a este Congreso.
Sintiéndonos orgullosos de Liber, de Seregni.
Pudiendo gritar fuerte:
¡Salud General, seguimos tu camino!

jueves, 6 de diciembre de 2007

Juego de demócratas

Semana rica en acontecimientos.
Acá y en otros lares.
Se profundiza el Plan Ceibal.
Los yanquis reconocen que Irán no tiene
programa nuclear con fines bélicos.
Serrat y Sabina conmueven Montevideo.
Chávez pierde el plebiscito por poquito.
Defensor se corona campeón del Apertura.
Votan y muy bien los jóvenes colorados.
Bajan los zapallitos y hay deflación.
Sanguinetti vota reparación a El Galpón.
Los bancarios logran acuerdo salarial.
Lacalle elogia al gobierno en su “contragira”.
Lucia Topolansky critica a Fasano.
Por unanimidad se vota nombrar Seregni a un puente.
Argimón se fue de Correntada Wilsonista.
No se construirán más casas en Cabo Polonio.
Caras y Caretas y el MLN discuten por el caso Nin.
Chicana mediante, zafa temporalmente el Goyo.
Todo éstos son ejemplos concretos.
Las reglas democráticas posibilitan la convivencia social.
Aunque no nos gusten todos los resultados.
Se trata de saber aceptar que a veces se pierde.
Se trata de asumir que no siempre somos mayoría.
Se trata de entender que no poseemos siempre la verdad.
Que el trabajo por los cambios es lento.
Que el esfuerzo para modificar cabezas es grande.
Que el intento de crear nuevos paradigmas no es sencillo.
Ojalá que todos los compañeros lo tengan claro.
Ojalá que se asuman colectivamente todas las decisiones.
Ojalá que las cúpulas consulten mayorías.
La semana que viene, hablamos del Congreso.