miércoles, 30 de abril de 2008

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jueves, 24 de abril de 2008

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jueves, 17 de abril de 2008

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jueves, 10 de abril de 2008

Es el tiempo de la gente

“En el aire ya se siente
Todos juntos lo logramos
Corazón a corazón
Una mano y otra mano”
Jingle del Frente 2005

Faltan nueve días para el congreso.
Se levanta el cuarto intermedio,
luego del papelón del año pasado.
Pasaron cuatro meses y seguimos igual.
Todos los intentos de los grupos fracasaron.
Todas las reuniones salieron mal.
Todos los “boniatos” se pudrieron.
Todos los acuerdos naufragaron.
Hasta la resurrección de Brovetto abortó.
Los aparatos miden sus fuerzas.
La clásica guerra de posiciones aflora.
Nuevamente se enfrentan tupas y bolches.
Unos argumentan su mayor caudal electoral.
Otros utilizan su peso militante en las bases.
Ninguno cede un tranco de pollo,
y así estamos… paralizados.
¡Linda imagen de cambio estamos dando!
Se acabó el tiempo de las maniobras.
Se terminó el espacio para negociaciones de cúpulas.
Se liquidó el periodo de pactos militantes.
Es hora que nos expresemos todos.
Es preciso ventilar la casa.
Abrir ventanas y puertas a la participación.
Es positivo que democraticemos la interna.
No podemos temerle a la opinión masiva.
Es bueno que decida el pueblo frentista.
Es sano perderle el miedo a la libertad.
Que hable la gente.
Seamos generadores del cambio.
Vos sabes que se puede.

jueves, 3 de abril de 2008

Por la plata baila el gorila

“No quedan dudas.
Por unos pocos pesos.
Son todos muy avaros.
Los milicos del proceso.”*

Tiempo atrás escuchamos a un coronel
hablar de la imagen del ejército.
Manifestaba su preocupación por mejorarla.
Tenía ideas nuevas y muy buenas intenciones.
Alguien le recordó que todo el trabajo sería en vano,
si no se distanciaban de los dinosaurios retirados.
Esta semana se confirmó esa teoría.
Los pobres militares del proceso, oficiales de alto rango
y jugosas jubilaciones, demostraron su solidaridad.
Dicen que el Goyo brindó satisfecho en su celda.
Ni que hablar del Oso Aguirre si de brindar se trata.
El hombre metió un golcito de seis cifras en dólares.
Mil doscientos querellantes de un saque.
Gonzalo se sacó el cinco de oro, con los galones dorados.
Pero el tema trasciende a unos pocos milicos.
O a cuatro maestras jubiladas en Rocha.
Va más allá de la impugnación de dos mil universitarios.
Se extiende por encima del reclamo bancario.
Pesa más que la protesta de poderosas minorías.
Está en juego el cambio cultural imprescindible.
Donde la izquierda no es totalmente inocente.
¿Acaso no hay “compañeros” intentando zafar?
Que paguen más lo que tienen más, menos yo.
Ahora, hasta la inefable Adeom quiere otro juicio.
La defensa de la reforma tributaria es tarea de todos.
Aunque algunos se hayan hecho los chanchos rengos.
“Que el precio político lo pague el equipo económico”
Es tiempo de asumir la responsabilidad colectiva.
O desarrollamos todos una mentalidad solidaria,
o no hay cambio posible en el futuro.

*Nueva versión de una vieja consigna