jueves, 17 de noviembre de 2005

No es facil

Salir hoy sin hablar de fútbol, no es fácil.
Es imposible.
Que país el nuestro, que idiosincrasia tenemos.
Siempre corriendo el último tren.
Siempre esperando el milagro salvador.
Siempre apostando al gol sobre la hora.
En el fútbol como en la vida no hay logros sin esfuerzo.
En el fútbol como en la política no hay resultados sin sacrificio.
En el fútbol como en la economía no hay beneficios sin trabajo.
Tenemos como sociedad la percepción de que nos libramos de los males.
Poseemos como país la idea de que nos salvamos de los desastres.
Sentimos como pueblo de que nos zafamos de las desgracias.
No es cierto, el miércoles quedó demostrado.
Ahora se trata de asumir la realidad y no de llorar en el cuartito.
Pero hablar de fútbol es imposible sin hablar de cambios.
Porque o se cambia en serio o seguiremos especulando con las matemáticas.
Seamos honestos en el fútbol hay mucho para cambiar.
Porque allí hay intereses corporativos o mafiosos que deberían ser erradicados.
Como también los hay en otros ámbitos.
¿O nos vamos a hacer los otarios?
En la medicina, la cultura, la prensa, la educación y hasta en los derechos humanos.
En todos lados se cuecen habas y se cuidan chacras.
En muchos lados se conservan prebendas y se mantienen privilegios.
El cambio es necesario a todo nivel, si es que alguna vez queremos clasificar en algo.
Repetimos, no hay cambio sin esfuerzo.
Dicen que el éxito es diez por ciento inspiración y noventa por ciento transpiración.
Tengámoslo claro, no es fácil.
Si habrá que patear penales.

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