jueves, 1 de diciembre de 2005

El principio del fin

Llegó diciembre y lo miramos con otra cara, otro ánimo.
Una sensación de alivio se generalizó.
Una impresión de "por fin" se extendió.
Un sentimiento de paz se propagó.
La persistencia de tantos, tanto tiempo, demostró no ser en vano.
No es poca cosa lo del martes.
No vamos a negar que hubiera escepticismo.
No vamos a desmentir nuestros dichos.
No vamos a ocultar nuestras dudas.
Era demasiado el tiempo que veníamos esperando.
Era demasiada la angustia que veníamos soportando.
Era demasiada la hipocresía que veníamos aguantando.
Los profetas del desacato y del no se puede, estaban equivocados.
Aunque ni aún hoy se llamen a un respetuoso silencio, y más de uno de ellos pretenda colarse al camión.
Seamos claros, hay militares que no mintieron.
Bonelli no mintió y Pando lo demuestra.
Tiene que haber más.
Necesitamos que haya más, porque la verdad lo precisa.
Porque no construimos un país en serio sobre la mentira.
Porque no creamos una patria nueva sobre el rencor.
Porque no edificamos otro Uruguay sobre la impunidad.
La sociedad no puede vivir de rehén de unos dinosaurios.
Los militares de hoy no pueden cargar con los delitos de aquellos criminales de uniforme.
Los familiares no se merecen seguir buscando sin resultados.
Tenemos que poder mirar hacia adelante sin complejos.
Tenemos que resolver este tema, porque así lo exige un futuro diferente.
Tenemos que poder volcar las energías a otras urgencias.
No es poca cosa lo del martes, pero no alcanza.
Queremos, necesitamos, reclamamos más.
Mucho más.
Que lo de esta semana sea sólo el comienzo.
Para avanzar como cuerpo social, como colectivo.
Esperamos que lo del martes, sea tan sólo...
El principio del fin.

No hay comentarios: