jueves, 25 de mayo de 2006

Tiempo de relevos

En pocos días se cumplen quince meses de presidencia de Tabaré.
Quizás vaya siendo hora del recambio ministerial.
El período que pasó fue sin duda el más difícil del gobierno.
Tuvieron que agarrar de una, sin anestesia, todo el aparato del Estado.
Tuvieron que enfrentarse a la inexperiencia propia y a la mala leche ajena.
Tuvieron que demostrar que el proyecto de izquierda era viable.
Pero también tuvieron que empezar a trabajar en equipo, y no fue fácil.
Porque todos queremos tener un cuadro de fútbol y una murga propia.
Los frentistas no escapamos a ese rasgo de nuestra idiosincrasia.
Tabaré, zorro viejo, metió a los principales dirigentes en el gabinete.
De líderes políticos pasaron a ser secretarios... de Estado.
Completó el equipo con gente de su confianza directa.
Cosa lógica, aunque no necesariamente compartida.
Pesó más la cuota política y el conocimiento personal
que la idoneidad para el cargo en muchos de los casos.
Pero ya está. Se logró el necesario disciplinamiento.
Quién pone en duda que las principales organizaciones respaldan al gobierno.
Se sienten parte intrínseca de él y trabajan para que salga adelante.
Ni los socialistas, la Vertiente, el MPP o Asamblea pasarían a la oposición,
si sus máximos dirigentes dejan de ser ministros.
¿No es acaso hora de preservar a los viejos sabios?
Más allá de voluntarismos, el reloj biológico no se detiene.
Hay casos de recambio natural con los propios subsecretarios.
Agazzi, Bayardi, Faroppa y Michelini son ejemplos concretos.
Que prime la capacidad técnica y humana más que el respaldo partidario.
Urgen cambios para consolidar el cambio.
Renovarse es vivir y para la izquierda es imprescindible.
Generemos espacios para las nuevas generaciones.
Apostar al relevo se vuelve relevante.

jueves, 18 de mayo de 2006

Hoy salpicón

Semana movida en varios frentes.
Parecía que un gran circo nos había invadido.
Ocurrieron varios bocados difíciles de tragar.
Para evitarle problemas digestivos,
le vamos a sugerir el vino adecuado para cada caso.

Dicen que el Z se hizo hincha de River argentino.
Parece que se fue de Boca...
No está mal que los jerarcas demuestren sentimientos.
Y, la verdad, quebramos una lanza por el jefe de la DGI.
Si alguien está peleando por un cambio de cabeza, es él.
Pero claro, es joven, es colorado, es incorruptible, es contador.
Y lo peor, no se anda con chiquitas; al contrario. Encima no se calla.
Hay que darle por la cabeza
Porque además pretende que los uruguayos paguemos impuestos.

Se suspende el consejo de ministros en Fray Bentos.
Se aducen temas de seguridad.
Se realiza el 29 en el Edificio Libertad.
Sólo por invitación y la prensa lo podrá ver por pantalla gigante.
Se rumoreaba que el petiso Lessa se presentaría en tanga.
La relación con los medios no es sencilla.
El gobierno lo vive en carne propia, pero le erra al bizcochazo.
En lugar de apuntar a la programación chatarra de los medios masivos,
propiedad social si las hay, se enoja con movileros y noteros.

Reimplantar la ley de duelos, se vuelve clamor popular.
Que los mismos sean a huevazos o con tomates en algún estadio.
Porque lo de a primera sangre esta "de menos".
Quizás de esta forma la Justicia uruguaya deja de perder el tiempo.
Se acaban los juicios mediáticos en defensa del honor.
Así los magistrados se pueden dedicar a algo más serio.
Un amigo ruso nos recordó una frase del Eclesiastés:
"El hombre tiene la altura de sus enemigos"

Hay veces que no se entiende nada.
Que el adalid del recambio generacional,
que el promotor de equipos que lo reemplacen,
que el primer hincha de "si no cambias vos no cambia nada"
hable de reelección presidencial, es medio ridículo ¿no?
Fuera del tiempo y del espacio. Fuera de contexto.
Parafraseando al propio Pepe: "fuera bicho".

Dejamos por acá, pero no nos olvidamos del vino.
Un tinto guerrero, un blanco cabezón, un clarete lija.
En caja, botella o damajuana, brinde con lo que pueda.
Capaz que lo ayuda a entender la realidad un poco.

jueves, 11 de mayo de 2006

Nos tomamos una con la polémica

Prohibido debatir.
Prohibido criticar.
Prohibido cuestionar.
Tenemos un país donde no se discute.
Hoy el debate central lo generó el gordo Tetes.
¿Con espuma o sin espuma?
Los católicos se enojan si critican al papa.
Los periodistas se ofenden si cuestionan su trabajo.
Los judíos se enojan si se les da espacio a los iraníes.
Los divos televisivos se irritan si no se les alcahuetea.
Los hamburgueseros son sensibles a la crítica.
Los dirigentes patean si se informa de sus organizaciones.
Los poderosos te hacen la cruz si habilitás a sus adversarios.
Los universitarios no son la excepción a la regla.
Recién ahora empieza a vislumbrarse un cambio.
Empiezan a notarse señales de que debatir es necesario.
La Universidad es demasiado importante para encerrarse.
Tiene un rol fundamental en el nuevo proyecto de país.
No puede ser autocomplaciente.
No tiene un emperador que la dirija.
Es un proyecto colectivo, social y dinámico.
O se vuelve lo que tenemos hoy:
Una mole que se retroalimenta y se niega a cambiar.
Una vaca sagrada y atada de la izquierda.
El debate empezó desde afuera.
Hay que hacerlo fecundo y profundo.
No puede ser una rampa para candidatearse.
Debe ser generador de un proyecto global.
Donde el nombre del rector sea secundario.
La educación es indispensable para el Uruguay del futuro.
No hay temas tabúes, no puede haberlos.
No corre más el "no darle armas a la derecha"
Todo se cuestiona, todo se discute, todo se transforma.
Con todos, sin dejar nadie afuera.
Puede haber calentura, irritación o enojo.
Puede haber posiciones diversas.
Puede haber muchas interpretaciones.
Lo que no puede haber, en este caso:
Es mutis por el claustro.

jueves, 4 de mayo de 2006

Nuestro norte

Cunde el desconcierto: ¿estamos o nos fuimos?
La semana comenzó movida y la prensa casi nos enloquece.
Nunca deseamos tanto salir los viernes con Voces.
Después de la reunión en la casita de la calle Pennsylvania,
El jueves, o sea hoy, se devela la gran incógnita.
Pero tuvimos que fumarnos la incoherencia mediática.
Marchas y contramarchas, nacionalismo y chauvinismo.
Rupturas y remiendos, intercambio comercial e ideologías.
Anuncios y presiones, permanencia o renuncia.
Que la política internacional se maneje de esta forma
La verdad, resulta poco serio.
Funcionar en base a las críticas o elogios de ex-presidentes,
Reaccionar ante actitudes "patoviKas" desde la mansión rosada,
Saltar con una defensa a ultranza del honor nacional,
Ignorar la importancia estratégica de la integración,
Sinceramente no sólo es poco serio, sino que es lamentable.
Miremos el mundo.
¿Quién se imaginaba la Comunidad Europea en los años cincuenta?
Los procesos entre países no son lineales y sin roces.
¿Por qué debería serlo el MERCOSUR?
No se trata de que a las primeras rencillas, nos retiremos.
Pertenecemos a una región con sus más y sus menos.
Somos parte de un continente en forma indisoluble.
Desde hace décadas la izquierda habla de hermandad continental.
Los gobiernos y sus presidentes son hechos circunstanciales.
Acá se trata de impulsar políticas de Estado.
Más allá de papeleras, arroz o bicicletas,
Más allá de coyunturas interesantes con el otro hemisferio,
Sin anteojeras ideológicas ni obnubilados con balanzas comerciales favorables,
El proceso del cambio uruguayo es lento pero debe ser firme.
En veinte años Lula, Tabaré y Kirchner serán menciones en un libro de historia.
El papel de los hombres importa pero son un accidente en los procesos de los pueblos.
Serenamente, con cordura y enfocando la mira forjemos nuestro norte:
La integración latinoamericana.