jueves, 30 de noviembre de 2006

A veces, hay que saber perder

En el momento que escribimos estas líneas,
están reunidos Tabaré y Larrañaga.
Todo parece indicar un nuevo rumbo.
Un nuevo relacionamiento entre gobierno y oposición.
Era hora. Por el bien del país.
De nada sirven las guapezas de "quédense con los cargos"
O la soberbia de la aplanadora porque "somos mayoría"
La ciudadanía voto dividida.
51% es mayoría pero es escaso.
No se puede ignorar al otro 49%.
No es sano, democráticamente hablando.
Es bueno que se junten los líderes políticos.
Es mejor que se pongan reglas de juego claras.
No se puede imponer una fiscal de pesados.
Tampoco se puede eternizar a los órganos de contralor.
Menos que menos hacer política para la tribuna.
No ayuda interpelar a cada rato sin sentido.
O lanzar el globo sonda de la reelección.
No hablamos de pacto social.
Pero creemos imprescindible el diálogo,
Como forma de alcanzar acuerdos.
Esto implica que a veces se deba ceder.
De ambos lados.
Es imprescindible fijar políticas de Estado en varias áreas.
Políticas que no tengan color partidario.
Políticas que no cambien, más allá de quien gobierne.
Políticas que marquen un desarrollo sustentable del país.
Esto exige grandeza de ambas partes.
Y quizás sea el gobierno el que debe dar el primer paso.
Demostrando la responsabilidad de ser la mayoría.
Hecho de por sí que tiene más obligaciones que derechos.
Un dirigente frentista nos comentó el otro día:
"No está mal perder alguna vez con la oposición".
Tiene razón, si es bueno para el país.

Y hablando de perder, una de entrecasa
Para nosotros es una práctica constante.
Nos acaban de avisar que la entrevista con Tabaré no sale.
No va a hablar con ningún medio antes de fin de año.
'Tá bien, nosotros sólo llevamos esperando veintiséis meses.
¿Quién sabe? Capaz que su silencio es bueno para el país.

jueves, 23 de noviembre de 2006

Romper el silencio

Recepción nocturna en una Embajada.
Se encuentran asesor presidencial y senadora feminista.
-¿Vas a la marcha de los varones? - pregunta ella -
-¿Cuándo es?
-El lunes 27 a las siete y media.
-El lunes no puedo, es cuando casco a mi mujer.
Risas generalizadas cierran el diálogo.

Fuimos testigos y nos reímos del chiste.
Después nos quedamos pensando.
¡Qué fácil resulta burlarse de algunas cosas!
Hacemos chistes de negros, judíos o borrachos.
Nos burlamos de los gordos, los gallegos y los "maricas".
Bromeamos con las mujeres golpeadas.
Cargamos prejuicios de los cuales ni nos percatamos.
La violencia contra la mujer no es joda.
En Uruguay muere una mujer cada nueve días.
La violencia doméstica asesina 40 mujeres por año.
840 mujeres en 21 años de democracia.
Pavada de violación a los Derechos Humanos.
Ni hablamos de las miles de mujeres golpeadas.
La práctica cotidiana de torturas en el hogar.
Pero de eso ni se habla, ni se dice, ni se denuncia.
El famoso respeto por la vida privada.
El mentado "no te metas; es un problema personal".
No podemos ni debemos aceptar más estas ideas.
La violencia doméstica no pertenece al ámbito privado.
Es un problema que nos compete a todos.
Tiene nombre y apellido. Y como tal debe ser mencionado.
¿Vamos a seguir respetando el anonimato de los golpeadores?
Escrachamos al torturador de la dictadura,
pero nos desentendemos del vecino violento.
¿Hasta cuándo seguiremos mirando para otro lado?
Las victimas muchas veces no pueden rebelarse.
Dependen de la ayuda que vos, nosotros, podemos darle.
Hay que instrumentar medidas concretas.
Que ayuden a las víctimas a salir del círculo vicioso.
Abundan experiencias exitosas en el mundo.
No perdamos el tiempo, imitémoslas.

Es hora de romper el silencio.
La marcha del lunes que convocó Ehrlich es un inicio.
Es cita de honor para todos los hombres dignos de ser tales.
Esto trasciende a las ideologías o partidos políticos.
Ser de izquierda no garantiza nada en este campo.
Esperamos ser muchos marchando el 27.
Demostrando ser hombre capaz de decir "basta".
No lo dudes.
Es de machos combatir la violencia contra la mujer.
Nos vemos el lunes en 18.

jueves, 16 de noviembre de 2006

Mire amigo

"Mire amigo no venga con esas cosas de las cuestiones
Yo no le entiendo mucho discúlpeme soy medio bagual
Pero eso sí le digo, no me interesan las elecciones
Los que no tienen plata, van de alpargatas todo sigue igual"
Alfredo Zitarrosa


Estuvo lindo el domingo.
La gente no le hizo asco al calor y salió a la calle.
Algunos corrieron diez kilómetros por la Rambla.
Otros salieron a buscar urnas para llenar.
Y fueron muchos más que los esperados,
A juzgar por el suspiro de alivio de la dirigencia frentista.
Estas elecciones, aunque todos digan lo contrario, eran una señal.
Se medía la temperatura de aprobación a la gestión de gobierno.
Las campañas sectoriales marcaron eso.
Se sintió de lejos cómo la oposición se afilaba los dientes,
Con la expectativa de una magra participación ciudadana.
La gente lo entendió y marcó presencia.
A la gran mayoría le importó muy poco lo que se elegía.
Composición del Plenario. ¿Qué Plenario?
Delegados de bases anónimos para la gran masa de votantes.
A los que conocías seguro no los podías votar por ser de otra zona.
El sentimiento que captamos en las colas fue: "yo estoy".
A los frentistas como buenos uruguayos nos encanta votar.
No importa cuan difícil nos la hagan, votar nos fascina.
A pesar de la espera, la inoperancia o el calor, votamos.
Sin entender demasiado la ingeniería del andamiaje frentista.
Sin esperar demasiado del puzzle de los cuadros dirigentes.
Sin pretender demasiado de una estructura excluyente.
Somos "medio baguales" al decir del Flaco.
Pero contradiciéndolo, nos interesan mucho las elecciones.
Porque pretendemos que nada siga igual.
En eso estamos…

jueves, 9 de noviembre de 2006

Interpelación o muerte

Hoy estamos de festejo.
Llegamos a las cien ediciones la
semana pasada.
Pero decidimos celebrar la edición 101.
O sea esta. ¿Por qué?
Porque era el dos de noviembre; por la Cumbre.
Por diferenciarnos de lo clásico; "per codere"
Y como estamos de festejo, decidimos ayudar.
Ayudar a la oposición.
Sabemos que nos leen así que acá van algunas ideas.
El domingo vayan a votar en las elecciones internas.
Así pueden incidir un poco en la política del gobierno.
Es fácil, eligen algún local, pagan 10 mangos y se afilian al instante.
Igual nadie va a controlar nada y tampoco le van a ir a cobrar después.
Eso sí, si se llama Julio María, Yamandú, Gregorio o Luis Alberto,
póngase una venda o un antifaz, para no despertar suspicacias vió.
Elija los grupos más pequeños y radicales así arma un buen quincho.

Otra idea. No aflojen con las interpelaciones.
Llamen de vuelta a Brovetto para que hable algo de ciencia y tecnología.
Citen a Marita para que explique por qué dejaron fumar al rey.
Interroguen a Lescano por el futuro de Liverpool.
Exíjanle a Azucena que ande de uniforme.
Convoquen al Pepe para que diga algunas malas palabras.
Cuestionen a Marina por qué los bebés están viniendo sin Panes bajo el brazo.
Pregúntenle a Arana por qué dejó de bailar tango en público.
Demanden que Lepra se cambie el apellido.
Requieran que Bonomi vaya a un foniatra.
Inviten a Gargano a que se mude a Gualeguaychú.
Díganle a José Díaz que cante el Rock de la Cárcel.
Pídanle a Astori que declare la moratoria con el FMI.
Con Rossi hagan lo que quieran, es un "boleto".

En fin, no se pueden quejar; seguimos siendo fuente de inspiración.
Así está el mundo, opositores.
A pesar de todo, no dejen de trancar.
Hasta la semana que viene y recuerden:
Este editorial es historia.

Separata aniversario

miércoles, 1 de noviembre de 2006

Balance, catarsis y perspectivas

No hay casualidades sino causalidades, dicen por ahí.
Pero gracias a la cumbre, la zona de exclusión y la mar en coche
tenemos que salir un día antes, un día de miércoles.
El almanaque marca 31 y la memoria vuela dos años atrás.
No podemos negar que sentimos un poquito de nostalgia.
Esa sensación de pertenencia a un mar "otorguesiano".
Esa emoción colectiva que nos inundó pupilas y epidermis.
Esa satisfacción por haber llegado, ¡por fin!
Ese sentimiento de que nada fue en vano, nos aflora.
¿Nos estaremos volviendo unos viejos sensibleros?
(No ponemos viejas, para que nos etiqueten como discriminadores)
No. Creemos sano mostrar los sentimientos.
Implica mucho más fortaleza que debilidad.
Como también hay que ser muy fuerte para mostrar carencias.
Tenemos dos años transcurridos y en el Frente falta tanto.
Es lógico, empezamos una etapa nueva y un duro aprendizaje.
El ejercicio del gobierno tiene una inmensa fuerza centrípeta.
Nos absorbió compañeros a rolete.
M
al nosotros, que no supimos formar camadas de recambio.
¿Lograremos mentalizarnos y dar paso a los otros?
A los que usamos como excusa, consigna o motivo de lucha.
¿Lograremos hacer que ellos nos pasen por arriba? ¿Queremos?
¿Lograrán ellos hacerlo?
Sin importarles un pito lo que queremos nosotros.
Irreverentes, transgresores, maximalistas o minimalistas.
Haciendo su historia, su propio camino, sin veteranas recetas.
Cagándose de la risa de nuestros esquemas y planteos.
Haciendo revolución con checha y porro,
aunque a nosotros nos pegue por el forro.
Dejémosle espacio, aprendamos de ellos.
¿No era por ellos todo el mambo del cambio?
O fue solo un pretexto lo del gurisito mío y hombrecito nuevo.
Hagamos las cosas para ellos, en serio.
Que sientan "nuestro" gobierno como suyo de una vez por todas.
Tareas no nos faltan, parafraseando a Juan Manuel:
"Y bueno, pues,
adiós a ayer
y cada uno
a lo que hay que hacer"