jueves, 7 de abril de 2005

¡Qué semana!, ¿eh?

Se murió el Papa. Se murió Rainiero de Mónaco.
Los curas y los croupiers de duelo.
Se rompen paradigmas, Fidel va a misa.
Subió la UTE. Subió la nafta.
García Pintos otra vez pintando muros e incitando al festejo.
El petróleo de Chávez se hace desear.
Polémica por la carne entre los carniceros y Mujica.
Comienzan a anunciar la "pechuga del Pepe",
Moro estaría agradecido.
Discusión entre Saravia y Astori por las deudas del campo.
Hasta medio palo verde sos un productor pequeño.
Einstein tenía razón, todo es relativo.
El agua sigue en el ojo de la tormenta.
Las posturas se dividen por un dique tamaño Salto Grande.
Granucci nos corre por la izquierda.
Comenzó el Plan de Emergencia.
Cuarenta mil formularios llenados por otras tantas personas.
Las contraprestaciones brillan por su ausencia.
Murro pisa fuerte en el BPS y dice lo que piensa.
El País lo tergiversa, piensa Murro y lo dice.
Las AFAPS por ahora no opinan.
Las plantas de celulosa se cuestionan a fondo.
En el Frente las posiciones son como una hoja de papel reciclado.
Poco claras.
El pánico por la liberación de los chorros, tuvo un corte.
La inseguridad es contagiosa y fomentable.
Lanata puede dormir tranquilo, acá en Montevideo.
Comienzan las auditorías, la gente quiere saber.
Contratos de obras: no hay vacantes.
La calle expectante y mutis por el foro.
Voces llega al medio año, tenemos veintiséis semanas.
Leyendo lo antedicho.
Para seguir, nos sobran los motivos.

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