jueves, 30 de junio de 2005

Abrir la cabeza

Sabíamos que nos iban a dar con un caño.
Entrevistar a alguien de Zona Urbana era una provocación.
Sí, la verdad que fue pensado exactamente así.
Una provocación a la rigidez mental.
Hasta cuándo vamos a seguir con el culto al pensamiento único.
Todo el que no piensa como nosotros es facho, nabo o ignorante.
Nos gusta alardear de la amplitud, tanta como el mismo Frente.
Algunos no discriminamos a nadie.
Pero el 28, ni nos asomamos a la Plaza Libertad.
Mirá si nos ve algún conocido y nos cree homosexuales.

Hoy nos metemos de lleno en la interna del MPP.
Nos importa lo que pasa ahí adentro.
Porque el proyecto común se juega y mucho en esa cancha.
Nos animamos a decir lo que los militantes callan.
Es fácil, no nos atan estatutos ni disciplina partidaria.
Sobre todo creemos que la información es siempre sana.
Y, para los contras de cualquier pelo o señales,
todavía pensamos que "la verdad es siempre revolucionaria".

Apostamos a la credibilidad.
Este proyecto es creíble para todos o no es.
No ocultamos prendas ni posturas.
Vamos de frente y pedimos otro tanto.
La honestidad da buenos dividendos.
Al menos en lo que al periodismo se refiere.
No buscamos la aceptación cómplice.
Y menos que se compartan las posturas.
Nos encanta la discrepancia.
Por favor no dejen de pegarnos.
No permitan que se nos cierre la cabeza.

jueves, 23 de junio de 2005

El toro por las guampas

Más vale tarde que nunca, dice el refranero popular.
El miércoles Tabaré se fue a la casona del PIT-CNT.
Estuvo bien, porque comenzó un diálogo que siempre debió haber existido.
Está claro que no tenemos que compartir siempre las posturas, pero hablar nunca está demás.
Estábamos como incubando bronca.
Quizás:
Por el bombardeo mediático,
O por el hipercriticismo frentista,
O por la seguidilla de errores innecesarios,
O por las declaraciones contradictorias,
Pero sin quizás:
Por la distancia con la gente.
Por la falta de contacto con los frentistas.
Por actitudes rayanas en la soberbia.
Por el cuidado de las chacras ministeriales.
La mano venía complicada.
Los líos del Pereira,
los motines del INAU,
los reclamos de los rurales,
los pataleos de los militares,
las marchas por el agua,
las quejas sobre el tratado,
En fin, muchas posturas diferentes
y el diálogo brillaba por su ausencia.
Ayer, se empezó un camino.
Vale la pena transitarlo.
No creemos que la central obrera apruebe el tratado
No creemos que la comisión del agua apruebe el decreto
No creemos que los familiares aprueben los límites a la justicia
Pero si creemos que explicándonos las razones evitamos las fracturas
No importa la discrepancia.
Sí importa que podamos hablarla cara a cara.
Sin tapujos, sin recelos ni chicanas.
De frente, entre compañeros.

jueves, 16 de junio de 2005

Orejeando la justicia

No es en vano, la espera no fue en vano.
Argentina nos conmueve declarando inconstitucional la impunidad.
Macarena nos emociona mostrándose en el homenaje a su madre.
Nibia nos estremece con el recuerdo de su martirio.
Zelmar y el Toba nos dan certezas.
La justicia en el Río de la Plata se desmadró y se puso en movimiento.
Allá, se habla de varios miles que pasarán por los juzgados.
Acá, no son tantos, pero no por ello menos importantes.
Hay símbolos que pesan mucho más que mil personas.
No es revancha ni rencor.
Simplemente es justo.

La pobreza creció en nuestro país.
Lo dice el Programa para el Desarrollo de las Naciones Unidas.
El 56% de los niños menores de cinco años son pobres.
No es sólo una estadística, no es una cifra fría, son gurises.
El 53% de los menores de doce también son pobres.
No son guarismos, no es sólo un número, son botijas.
El 44,5% de los adolescentes hasta diecisiete son igualmente pobres.
No son limpiavidrios o equilibristas de semáforo, son el futuro.
Esto es simplemente injusto.

Llevamos demasiado tiempo viendo que las cosas son así.
Que los impunes andan libres por los supermercados.
Que los pibes andan sobreviviendo en la calle.
Que los corruptos andan disfrutando de sus coimas.
Que las adolescentes andan pariendo hijos no deseados.
Que los dueños del poder andan censurando opiniones diversas
Que los chiquilines andan curtiendo pasta base.
El cambio que empezamos es a todo nivel.
A los ponchazos y con sobresaltos.
A veces rápido y muchas otras muy lento.
Hay muchas cosas a las cuales decir no.
A la injusticia, a la pobreza, a la corrupción y a la mentira.
Pero sobretodo debemos decirle no a la costumbre.

jueves, 9 de junio de 2005

1826

No es una fecha histórica, no se trata del primer aniversario de la Declaratoria de la Independencia.
Es la cantidad de días que, calculadora mediante y agregando un año bisiesto le tocan a Tabaré ejercer la presidencia.
Recién llegamos al cinco y medio por ciento del periodo.
¿Verdad que parece mucho más?
Quizás tenemos esta sensación porque nos sentimos gobierno desde el 31 de octubre.
Es por ello que nos parece poco lo realizado.
Que va demasiado lento.
Que no se cumplen las expectativas.
Que las esperanzas de algunos empiezan a tambalear.
Todos sentimos que hay cosas que no nos gustan.
Todos pensamos que se cometieron errores.
Todos sentimos desconfianza de algunas actitudes.
Todos miramos con recelo ciertos nombramientos.
Pero seamos analíticos.
Es corto el tiempo transcurrido y poca la experiencia.
Es mucha la tarea y escasa la gente preparada.
Son muchos los reclamos y limitados los recursos.
Son demasiados protagonistas y mínimos los logros.
A esto hay que sumarle que no jugamos solos.
Nos buscan con lupa las equivocaciones y se encargan de agrandarlas por pequeñas que sean.
Ni hablemos de las grandes.
Ellas se promocionan solas.
No nos van a dejar pasar una y tienen oficio.
Cuentan con los grandes medios de comunicación.
Que hacen buena letra pero tienen dueño.
Hay dos cosas a tener en cuenta:
"La soberbia es mala consejera".
"Somos dueños de nuestros silencios y
esclavos de nuestras palabras".

El camino recién comienza, cien días no es nada pero está bueno estar alerta desde el vamos.
Para no macanearla, ¿viste?
Pero también otra cosa.
La consigna del mayo francés;
"sean realistas, pidan lo imposible"
suena muy linda, pero no nos ayuda a gobernar.

jueves, 2 de junio de 2005

Defensor del pueblo

No se asuste, no es un soldado de artillería ni un hombre con un obús.
El ombudsman es una figura creada por los suecos hace muchos años y se puede traducir como el defensor del pueblo.
El ombudsman actúa en forma independiente de la organización o institución a la que debe controlar.
Tiene la iniciativa para investigar, analizar, recibir y realizar denuncias.
Puede sugerir cambios o modificaciones en la institución que controla.
Para nosotros es todo una novedad y llega nada más ni nada menos que para defender los derechos de los presos.
Esos victimarios que hoy sin duda son las principales víctimas de un sistema que de derechos humanos sabe poco.
Es un buen inicio.
Empieza a aparecer en nuestro país el primero de los que esperamos sean decenas.
Se precisan más ombudsman.
¿Por qué?
Porque hay derechos conculcados en muchas áreas.
La salud por ejemplo, ¿quién defiende el derecho de los pacientes?
Los niños de la calle, ¿quién vela por ellos?
Los contribuyentes ¿adonde nos quejamos del maltrato de la intendencia?
¿Quién evita que los consumidores sean estafados?
¿Quién es el garante de la seguridad laboral en los lugares de trabajo cuando no están los inspectores del ministerio?
¿Quién vigila los brotes de corrupción en las autoridades?
¿Cómo controlar los desmanes de la prensa?
En muchos países esas funciones las ejercen los medios de comunicación.
En Uruguay con la realidad que presentan estos, precisamos de los ombudsman.