Sabíamos que nos iban a dar con un caño.Entrevistar a alguien de Zona Urbana era una provocación.
Sí, la verdad que fue pensado exactamente así.
Una provocación a la rigidez mental.
Hasta cuándo vamos a seguir con el culto al pensamiento único.
Todo el que no piensa como nosotros es facho, nabo o ignorante.
Nos gusta alardear de la amplitud, tanta como el mismo Frente.
Algunos no discriminamos a nadie.
Pero el 28, ni nos asomamos a la Plaza Libertad.
Mirá si nos ve algún conocido y nos cree homosexuales.
Hoy nos metemos de lleno en la interna del MPP.
Nos importa lo que pasa ahí adentro.
Porque el proyecto común se juega y mucho en esa cancha.
Nos animamos a decir lo que los militantes callan.
Es fácil, no nos atan estatutos ni disciplina partidaria.
Sobre todo creemos que la información es siempre sana.
Y, para los contras de cualquier pelo o señales,
todavía pensamos que "la verdad es siempre revolucionaria".
Apostamos a la credibilidad.
Este proyecto es creíble para todos o no es.
No ocultamos prendas ni posturas.
Vamos de frente y pedimos otro tanto.
La honestidad da buenos dividendos.
Al menos en lo que al periodismo se refiere.
No buscamos la aceptación cómplice.
Y menos que se compartan las posturas.
Nos encanta la discrepancia.
Por favor no dejen de pegarnos.
No permitan que se nos cierre la cabeza.



