Más vale tarde que nunca, dice el refranero popular.El miércoles Tabaré se fue a la casona del PIT-CNT.
Estuvo bien, porque comenzó un diálogo que siempre debió haber existido.
Está claro que no tenemos que compartir siempre las posturas, pero hablar nunca está demás.
Estábamos como incubando bronca.
Quizás:
Por el bombardeo mediático,
O por el hipercriticismo frentista,
O por la seguidilla de errores innecesarios,
O por las declaraciones contradictorias,
Pero sin quizás:
Por la distancia con la gente.
Por la falta de contacto con los frentistas.
Por actitudes rayanas en la soberbia.
Por el cuidado de las chacras ministeriales.
La mano venía complicada.
Los líos del Pereira,
los motines del INAU,
los reclamos de los rurales,
los pataleos de los militares,
las marchas por el agua,
las quejas sobre el tratado,
En fin, muchas posturas diferentes
y el diálogo brillaba por su ausencia.
Ayer, se empezó un camino.
Vale la pena transitarlo.
No creemos que la central obrera apruebe el tratado
No creemos que la comisión del agua apruebe el decreto
No creemos que los familiares aprueben los límites a la justicia
Pero si creemos que explicándonos las razones evitamos las fracturas
No importa la discrepancia.
Sí importa que podamos hablarla cara a cara.
Sin tapujos, sin recelos ni chicanas.
De frente, entre compañeros.
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