"Para qué la vas a hacer fácil si la podés hacer difícil", Ley de Murphy. En el tema derechos humanos parece que los caminos engorrosos son los preferidos por todos nosotros.
A las pruebas me remito:
Se cumplieron ayer 21 años del club Naval y el tema no se ha resuelto.
Pasaron 16 años desde el Voto Verde y el problema no se ha solucionado.
Se realizaron diez marchas del silencio en cada 20 de mayo y la respuesta no se ha encontrado. Llegamos al quinto gobierno democrático desde la dictadura y la cuestión no se ha laudado.
Para colmo los trascendidos, rumores, informaciones de buena fuente y comentarios en voz baja abundan por todos los rincones.
¡Que la interna militar está que arde! ¡Que Gavazzo piensa resistirse!
¡Que los generales se reúnen y presionan! ¡Que los delitos prescribieron!
¡Que están en el Batallón 13! ¡Que ahora es en el Batallón 14!
¡Que el tema se tiene que resolver antes de fin de año!
Vamos a entendernos, en el tema derechos humanos es difícil que logremos una solución definitiva.
Alcanza con ver a los judíos que a sesenta años de finalizada la segunda guerra mundial todavía siguen investigando y encontrando criminales nazis.
Nadie tiene la autoridad moral ni política para decirle a un familiar que ya está, que no busque más, que se quede en el molde.
Pero la sociedad toda no puede ser rehén de esta situación y hay otras urgencias que necesitan resolverse.
Que este tema no se vuelva una cuestión para ganar puntos del gobierno frente a la opinión pública.
Que no se convierta en un intento de mostrar logros de la nueva administración.
El tema es demasiado importante y no puede haber protagonismos personales o partidarios que pesen a la hora de solucionarlo.
¿Qué hacer?
Dejemos actuar a la justicia. Que sea el Poder Judicial el encargado de manejar este tema.
Este poder es el menos partidizado de los tres o debería serlo y es el lugar natural para resolver los delitos cometidos.
¿Cómo lograrlo?
Una vez más la sociedad civil debe participar. Otra vez las organizaciones sociales deberán tomar la posta. Nuevamente tendrán que ser el PIT-CNT, ASCEP-FEUU, FUCVAM, FAMILIARES, SERPAJ y tantos otros los que levanten la bandera.
Apostemos a la participación, apuntemos a un gran respaldo popular a la justicia, avancemos hacia un nuevo encuentro de toda la sociedad.
Construyamos desde abajo a 22 años de su realización, un nuevo 27 de noviembre.
Hagamos juntos otro OBELISCO.
Por la Justicia. Por la Verdad. Por la Constitución.
Porque todos somos iguales ante la ley.
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