jueves, 28 de septiembre de 2006

Información o deformación

No podemos con nuestro genio.
Teníamos que meternos con los medios.
Le hicimos caso al "presi" y salimos al debate.
Más bien "largamos" el debate.
Pegamos el grito y los protagonistas acudieron.
Logramos juntar en una mesa a cinco formadores de opinión.
Se habló, cuestionó, criticó, comentó e informó mucho.
En la jungla de los medios hay muchos bichos.
Hay presiones, limitaciones, censura y autocensura.
Hay intereses, prebendas, acomodos y estupideces.
¿Qué tan informados estamos los uruguayos?
¿Hay democracia informativa en nuestro país?
¿Quién tiene el poder de los medios de comunicación?
¿Son un poder los medios?
¿O son instrumentos de grupos corporativos?
Ya sean económicos, religiosos, ideológicos o políticos.
Hay tantas opiniones como periodistas.
Nosotros creemos que la libertad de prensa es una falacia.
En nuestro país no existe.
¡Y ojo, no es culpa del gobierno!
Los grandes medios de comunicación están en manos de unos pocos.
Hablamos de canales de televisión y radios.
Ondas que son limitadas y propiedad social, repetimos: en pocas manos.
Manipulaciones y sobornos con la publicidad
Campañas para incluir temas en la agenda
Provocación de temores y rechazos en la opinión pública.
Visiones parciales y fuera del contexto.
Poleas de transmisión de las grandes cadenas internacionales.
El lucro Primero Siempre.
Por encima de la función social.
Sobre todo mediocridad, mucha mediocridad
Es hora de hacer algo al respecto.
Porque solo estando bien informado
Podés llegar a ser libre.

jueves, 21 de septiembre de 2006

Top secret

Hoy se reafirma más que nunca.
La información es poder.
Pero ese poder está menoscabado.
Ahora es más sencillo informarse
Son muchos los mecanismos para obtenerla.
Radios, televisión, prensa 94y ahora hasta Internet.
Si por algo nos caracterizamos los hombres del siglo XXI,
es por el libre acceso a la información.
Enhorabuena, bienvenida esta facilidad democrática.
Hay que lograr que sea utilizada masivamente.
Pero el nuevo milenio no llegó para todos.
Algunas personas u organizaciones se aferran al pasado.
Es lógico y natural cuando de conservar privilegios se trata.
No quieren largar nada, porque la difusión los debilita.
Esto pasa en empresas, organismos estatales y medios de comunicación.
Ocultan y mienten para mantener sus beneficios.
¿Qué tan peligroso puede ser para una empresa mostrar sus inversiones?
¿Qué tan riesgoso resulta para el Estado exhibir sus gastos?
¿Qué tan difícil es para un diario declarar su tiraje?
Ejemplos hay miles, de todo tipo y color.
Lo jodido es cuando esta práctica se vuelve habitual en la izquierda.
Cuando partidos o movimientos que se dicen progresistas ocultan la verdad.
En los últimos días hay varios ejemplos de ello en nuestro país.
Que salgan las noticias les molesta y reaccionan de mala manera.
Se vuelve habitual la vieja práctica de matar al mensajero.
¿Recuerdan la encuesta del Partido Socialista?
Lo otro es no informar y se retorna al antiguo culto del secreto.
La vieja y querida compartimentación.
¿TLC? No está en la agenda…
A veces es peor aun, se pasa a la clandestinidad.
¿Dónde estás Marenales?
Lo políticamente correcto y lo informativamente conveniente.
Cómo si fuera posible hacerle una moñita a la verdad.
Estaría bueno empezar la nueva estación del año,
abriendo todas las ventanas para ventilar a fondo.
Que fluya la luz, el aire y la información sin restricciones.
Bienvenida primavera sin secretos.

PD. ¿Se quiere reír un rato? Lea el plagio editorial de la pagina siete.

jueves, 14 de septiembre de 2006

Desenrollando la risa

Dentro de un par de meses serán 26 años.
Fue en el inolvidable noviembre del 80.
El renacimiento de la sonrisa.
Desde entonces han pasado muchos años.
Hemos vivido muchas alegrías, grandes y pequeñas.
Pero siempre estaba latente, camuflada, escondida,
como la canción de Laura Canoura,
"Esa tristeza que tienes…"
Había una asignatura pendiente,
por ella mantuvimos siempre, por suerte,
los ojos en la nuca.
Había ejemplos claros, símbolos siniestros,
que todos los días nos daban cachetadas.
No hace falta nombrarlos.
No queremos mancharnos.
No queremos ensuciar este momento.
Es demasiado importante lo ocurrido.
El once de setiembre adquiere otro significado.
Ya no es sólo el golpe contra Allende.
Deja de ser el 11/9 del Norte.
Entra en la historia nacional con paso firme.
Es un jaque a la impunidad.
Es un golpe a la arbitrariedad.
Es un avance hacia la justicia.
Es un ejemplo de que es posible.
Es una muestra de que valió la pena.
Es el principio del principio.
Para no dejarle lastres al futuro.
Para dejar una herencia limpia a los que vendrán.
Para no tener que decir: "sí, pero", a nuestros hijos.
Para arrimar un ladrillo alegre, un ladrillo sin rencor,
A la construcción de este nuevo país.
Porque estamos en camino.
Porque vamos recuperando la alegría.

jueves, 7 de septiembre de 2006

La Fiesta inolvidable

Todo lo bueno se termina.
Eso debe estar pensado más de uno.
Más de uno de los que ligó algo.
Ligó algo del Banco Hipotecario.
Uno se imaginaba que algo de joda había.
Pero tanta y tan descarada, jamás lo pensamos.
Están saliendo denuncias de todos los colores.
¿Hasta qué punto los jerarcas se creían omnipotentes?
¿Hasta dónde iban a actuar impunemente?
¿Hasta cuándo iban a sentirse dueños de la institución?
Viajes, prebendas, negociados, donaciones y regalos.
De todo como en botica, pero de ética dieron falta de stock.
Esto recién empieza, porque faltan todavía seis entes más.
Imaginate m'hijo, imaginate.
Hay que reconocer el mérito del Parlamento en todo esto.
Es por su iniciativa que nos enteramos de esta orgía.
Orgía de gastos superfluos, de descontrol, de amiguismos.
Quizás nadie termine en cana, aunque lo merezca,
Pero la condena pública es inapelable.
Y esto enseña.
A los que hoy están, que las cosas se hacen de otra manera.
A los que vendrán, que el control es inevitable.
Tendría que haber sido así antes.
No entendemos por qué no saltaron los funcionarios.
Por qué AEBU no metió la pesada y denunció.
Hubo carencias también de nuestro lado, seamos honestos.
Lo importante es garantizar colectivamente, que no se reitere.
La transparencia y el fin de la discrecionalidad pueden ayudar.
No se puede mirar para el costado con los bienes de todos.
Para que acá impere la honestidad, somos todos fiscales.
No hay otra. No nos chupemos el dedo.
La corrupción también se puede vestir de izquierda.
Para que eso no suceda, ¡prendete con nosotros!