Dentro de un par de meses serán 26 años.Fue en el inolvidable noviembre del 80.
El renacimiento de la sonrisa.
Desde entonces han pasado muchos años.
Hemos vivido muchas alegrías, grandes y pequeñas.
Pero siempre estaba latente, camuflada, escondida,
como la canción de Laura Canoura,
"Esa tristeza que tienes…"
Había una asignatura pendiente,
por ella mantuvimos siempre, por suerte,
los ojos en la nuca.
Había ejemplos claros, símbolos siniestros,
que todos los días nos daban cachetadas.
No hace falta nombrarlos.
No queremos mancharnos.
No queremos ensuciar este momento.
Es demasiado importante lo ocurrido.
El once de setiembre adquiere otro significado.
Ya no es sólo el golpe contra Allende.
Deja de ser el 11/9 del Norte.
Entra en la historia nacional con paso firme.
Es un jaque a la impunidad.
Es un golpe a la arbitrariedad.
Es un avance hacia la justicia.
Es un ejemplo de que es posible.
Es una muestra de que valió la pena.
Es el principio del principio.
Para no dejarle lastres al futuro.
Para dejar una herencia limpia a los que vendrán.
Para no tener que decir: "sí, pero", a nuestros hijos.
Para arrimar un ladrillo alegre, un ladrillo sin rencor,
A la construcción de este nuevo país.
Porque estamos en camino.
Porque vamos recuperando la alegría.
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