jueves, 26 de octubre de 2006

Somos gobierno, ¡carajo!

No sé cómo vivió usted la conmoción de estos días.
Nosotros la vivimos profundamente.
Llamadas, correos electrónicos, rumores y noticias.
Interpretaciones, análisis, explicaciones y elucubraciones.
Con lo del comandante estuvo salado ¿no?
El presidente desde el Polonio bajó la caña.
Y no fue precisamente la de pescar.
Chau Díaz y bienvenido Rosales.
La duda que queda ahora es qué van a hacer los desplazados.
De acuerdo a sus códigos de honor pedirán pase a retiro.
¿O no son tan honorables como pensamos?
Aires nuevos comienzan a respirarse en el ejército.
Por fin un tipo de cincuenta y poco en una jerarquía.
¿Seguirá la renovación en otras áreas? ¡Ojalá!

Se sublevan los patrones y para el transporte.
Más de un compañero nos susurra:
"Esto se arregla con tres o cuatro camiones incendiados".
Como en los conflictos de otras épocas.
A veces no entendemos dónde estamos parados.
Cambiaron las reglas del juego.
Cambiaron las correlaciones de fuerza.
Ahora alcanza con ajustarse a la ley.
Al conflicto salvaje se le responde con servicio esencial.
Del resto se encargan los coraceros, ¿compañeros coraceros?
Y que el que nunca perdió una huelga vocifere,
defendiendo derechos gremiales trasnochados.

En cinco días se cumplen dos años
De aquel maravilloso treinta y uno.
Volvimos a sentir el orgullo frentista.
Rescatamos sin vergüenza, al compañero presidente.
Sentimos que no corre el "vale todo" de los contrarios.
Que se manda parar cuando hay que parar.
Sin atropellos ni autoritarismos, así, naturalmente.
Con la certeza del derecho adquirido y la conciencia limpia.
Esta semana sentimos afirmar el cambio.
En eso estamos, que no quepan dudas.
Juntémonos el martes, llenemos la explanada.

jueves, 19 de octubre de 2006

El desafío mundial

El rumor nos había llegado hace unas semanas.
No se lograría consenso en las Naciones Unidas.
Ni Venezuela ni Guatemala obtendrían los votos.
Uruguay podría ser la posible alternativa.
Hoy es un hecho casi consumado.
Se nos menciona para el Consejo de Seguridad.
¿Qué hacemos? ¿Seguimos con el bajo perfil?
¿Miramos para arriba y nos hacemos los distraídos?
¿No será hora de dar un salto político cualitativo?
Analicemos la historia de nuestra política internacional.
Nuestro país integró el Consejo de Seguridad en los 60.
Tuvo entonces una actuación destacada.
La ONU es un foro de proyección mundial.
¿Podemos darnos el lujo de dejar pasar esta oportunidad?
Creemos que el Uruguay debe tomar una actitud proactiva.
Marcar una conducta de corte afirmativo y autonómica.
El integrar el Consejo de Seguridad nos jerarquizaría.
Nos abriría las puertas hacia el continente africano y asiático.
Nos permitirá mayor contacto con China y Rusia.
Nos posibilitaría incidir en la búsqueda de la paz.
Nos acercaría al lejano mundo árabe.
Nos pondría en la agenda de la seguridad mundial.
Nos obligaría a establecer relaciones con Palestina.
Sin duda tenemos que fortalecer nuestra política exterior.
Hay un largo camino a recorrer en ese terreno.
Necesitamos formar cuadros de política internacional.
Nuestra debilidad no es de ahora, viene de lejos.
No es culpa de un gobierno, falta política de Estado.
El gobierno progresista no puede declinar el desafío.
Este tren sí pasa una sola vez.
Sería una oportunidad desaprovechada.
Es más, sería cobardía.

jueves, 12 de octubre de 2006

¿Plebiscito Frentista?

Justito dentro de un mes.
Y como pinta la cosa, viene de veredicto ciudadano.
Dicen los dirigentes que la derecha apunta a que no se vote.
Por lo tanto hay que saturar las urnas con votantes.
Hay que demostrar el apoyo popular al gobierno.
Hay que manifestar la fuerza del Frente.
Hay que exhibir la fortaleza del proyecto.
Hay que… ¿qué hay?
Nos parece que lo que hay que hacer es cambiar la cabeza.
Si convertimos el 12 en un referéndum, la macaneamos.
El apoyo lo manifiestan las encuestas, ¿o no?
Se confunden las barajas.
Se llama a la gente a votar como una señal de apoyo general.
Cuando en realidad se busca el apoyo sectorial.
Está muy bien lo que dicen Bonomi, Rafael o Pintado:
"Vayan a votar, no importa a quien"
¿Pero la práctica partidaria es coherente con este mensaje?
Nos parece que no.
Todo indica que los propagandistas están a toda máquina.
Por ningún lado vimos algo del Frente y sí vemos a los grupos.
"La guerra es por los puestos, no nos detendrán"
¿Cuánta guita se va a gastar en las internas frentistas?
¿Cuánto vale un lugar en el Plenario Nacional?
¿Así revitalizamos a la organización política?
Confundimos nuevamente aserrín con pan rallado.
El vaciamiento del Frente no se soluciona con estas internas.
El instrumento no es un fin en si mismo, aunque parezca lo contrario.
La preservación de estructuras petrificadas no facilita la participación.
La permanencia en los cargos no implica tener la línea correcta.
No precisamos guardianes del templo, ni hay escrituras sagradas.
Somos una fuerza política, la fuerza política del cambio.
Queremos cambiar el país, el mundo, la vida.
¿Y nosotros?
De cambiar… ni hablamos.

jueves, 5 de octubre de 2006

Lucha de aparatos

Faltan treinta y ocho días.
El doce de noviembre son las internas.
Se empiezan a percibir diversas señales.
Algo así como el precalentamiento de motores.
Algún pasacalle, algún acto, alguna declaración.
Los grupos, grupitos y grupúsculos se desperezan.
El microclima de la interna frentista se caldea.
Ministros candidatos y nuevas alianzas partidarias.
Los militantes ponen toda la carne en el asador.
Está en juego… ¿qué está en juego?
Lo que se elige es el Plenario Nacional.
Con su nueva integración con más miembros.
Para algunos parece que fuera la final del mundo.
Como si en esta elección se les fuera la vida.
Sesudos analistas de las correlaciones de fuerza.
Inteligentes interpretadores de las tendencias dominantes.
Perspicaces futurólogos de próximas candidaturas.
Las orejeras partidarias impiden ver la realidad.
La competencia entre fracciones bloquea cabezas.
Los puestos del Plenario más importantes que los cargos de gobierno.
A veces se pierde el sentido común.
Se destaca más un fondo de medio millón de dólares.
Que los cien millones del Plan de Emergencia.
La administración de la chacra versus el manejo del país.
No sabemos cuántos votarán en noviembre.
Seguramente muchísimos menos que en octubre del 2004.
No sabemos cuántos independientes integrarán el plenario.
¿Habrá algún independiente en el Plenario?
No sabemos qué tan representativo será el resultado.
En fija que van a pesar demasiado los aparatos organizados.
Esta semana asistimos al plenario de directores de Entes.
Vimos compañeros trabajando por el Uruguay productivo.
Vimos compañeros identificados con el proyecto común.
Vimos compañeros sin grifa sectorial.
El país real y no la teoría de un virtual país.
Esa postura marca un camino compartido por todos.
Con discusión y discrepancia pero compartido.
Que no empañen las internas este clima.
Que no primen los intereses de los grupos.
Nuestra responsabilidad es con la gente, toda la gente.
Que es mucho más importante que la barra militante.