Justito dentro de un mes.Y como pinta la cosa, viene de veredicto ciudadano.
Dicen los dirigentes que la derecha apunta a que no se vote.
Por lo tanto hay que saturar las urnas con votantes.
Hay que demostrar el apoyo popular al gobierno.
Hay que manifestar la fuerza del Frente.
Hay que exhibir la fortaleza del proyecto.
Hay que… ¿qué hay?
Nos parece que lo que hay que hacer es cambiar la cabeza.
Si convertimos el 12 en un referéndum, la macaneamos.
El apoyo lo manifiestan las encuestas, ¿o no?
Se confunden las barajas.
Se llama a la gente a votar como una señal de apoyo general.
Cuando en realidad se busca el apoyo sectorial.
Está muy bien lo que dicen Bonomi, Rafael o Pintado:
"Vayan a votar, no importa a quien"
¿Pero la práctica partidaria es coherente con este mensaje?
Nos parece que no.
Todo indica que los propagandistas están a toda máquina.
Por ningún lado vimos algo del Frente y sí vemos a los grupos.
"La guerra es por los puestos, no nos detendrán"
¿Cuánta guita se va a gastar en las internas frentistas?
¿Cuánto vale un lugar en el Plenario Nacional?
¿Así revitalizamos a la organización política?
Confundimos nuevamente aserrín con pan rallado.
El vaciamiento del Frente no se soluciona con estas internas.
El instrumento no es un fin en si mismo, aunque parezca lo contrario.
La preservación de estructuras petrificadas no facilita la participación.
La permanencia en los cargos no implica tener la línea correcta.
No precisamos guardianes del templo, ni hay escrituras sagradas.
Somos una fuerza política, la fuerza política del cambio.
Queremos cambiar el país, el mundo, la vida.
¿Y nosotros?
De cambiar… ni hablamos.
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