¿Por qué los yanquis quieren firmar un tratado con nosotros?¿Será por nuestras hamburguesas?
¿Será por nuestro rock?
¿Será por nuestra potente industria cinematográfica?
¿Será por nuestra madera para hacer bates de béisbol?
¿Será por Zonamerica?
¿Querrán filmar la serie "CSI/Miami" en Jefatura?
¿Querrán la cara de Couriel para Halloween?
¿Querrán el plantel de Welcome para la NBA?
¿Querrán al Toto Da Silveira para comentar fútbol americano?
¿Querrán a Fasano para el New York Times y a Grille para Playboy?
Nos quedan muchas interrogantes y dudas sobre sus motivos.
No tenemos postura sobre el tema, reconocemos nuestra ignorancia.
Nos falta información, mucha información y también discusión.
Y este es el tema central del día.
El TLC genera conflictos, produce líos y provoca malestares.
Hay dos puntos que el TLC puso sobre la mesa:
El primero es la votación monolítica de la bancada oficialista.
¿Se vuelve imprescindible que siempre deba ser así?
¿No sería sano que los parlamentarios frentistas voten por convicción?
¿Acaso peligra la unidad de la fuerza política? ¿Es el principio del fin?
La "política catástrofe" no ha generado nunca buenos dividendos.
Tampoco ha resultado políticamente redituable la "mano de yeso".
Demos lugar a la transparencia y a que cada uno vote según su conciencia.
El otro tema que nos parece fundamental es la interna frentista.
Según alguna encuesta las posturas parten al Frente al medio.
Punto más o menos, los que están a favor son tantos como los opositores.
¿Qué hay de nuevo? El Frente como siempre es de amplio espectro.
El problema en este caso es que los opositores lo ven casi como una traición.
Lo sienten como una rebaja de principios, "una más…en la lista", dicen.
Aborto, la estatua del papa, Unitas, deuda externa, Haití…
El TLC es la gota que desborda el vaso, no la llevan.
Es un Tratado de Lienzos Caídos y no de Libre Comercio.
¿Podemos darnos el lujo de ignorar a tantos?
Debatir es necesario, en este caso imprescindible.
El debate de cúpulas extra partidarias no es el camino correcto,
si ignoramos a la masa crítica de la interna.
Con la política de la aplanadora arriesgamos nuestra fortaleza.
Que las urgencias del gobierno no dejen de lado la importancia del partido.
Hay que tener paciencia, explicar, informar, discutir.
Volver a tener paciencia y seguir hablando.
Recordemos las palabras de Unamuno "Venceréis pero no convenceréis"
En el Frente ahora es la hora de convencer.
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