jueves, 21 de diciembre de 2006

Cerrá y vamos

Llegamos al último número del año.
Decidimos que la mejor broma de inocentes,
era no salir el veintiocho.
Es tiempo de pasar raya y sacar cuentas.
Fue un buen año el 2006, ¿no?
Se lograron cosas importantes.
El avance en Derechos Humanos.
El combate a la pobreza.
El "emprolijamiento" de la gestión publica.
El significado de los consejos de salarios.
El inicio de un debate educativo.
El proyecto sucro-alcoholero.
La gestión de la DGI.
Los compatriotas que recuperaron la vista en Cuba.
La reapertura de de la entrañable FUNSA.
El combate decidido contra la pasta base.
La aprobación de la Reforma Tributaria.
La instrumentación de la reforma de la salud.
El proyecto: Un niño, una computadora.
En definitiva, avanzamos.
¿Está todo bien entonces?
No, lejos de eso, falta mucho.
Tenemos un MERCOSUR inoperante.
Hay un ambiente conflictivo con Argentina.
No se aprobó la ley de salud reproductiva.
Las fallas en la comunicación son enormes.
La fuerza política anda a los ponchazos.
Y tantos otros puntos que quedan en el tintero.
No tratamos de quedar bien con dios y con el diablo.
Nos alegramos muchísimo de los logros obtenidos.
Pero no nos dormimos en los laureles.
No podemos hacerlo, queda demasiado por hacer.
El 2007 es un nuevo desafío.
Tenemos la certeza de que nos sobra paño.
Apostemos a la gente como siempre.
Nosotros mientras tanto, realizamos un alto.
En enero paramos para afilar el hacha.
Nos reencontramos en febrero.
Más frentistas que nunca.

jueves, 14 de diciembre de 2006

Pensar en grande

El proyecto tenía más de un año.
La noche antes se hizo el acta notarial.
Ayer fue el lanzamiento en el Palacio.
Era otro cumpleaños del General.
Nació la Fundación Seregni.
El Salón de los Pasos Perdidos estaba lleno.
Vimos a todos los dirigentes principales.
Muchos son firmantes del emprendimiento.
La izquierda trabajando en forma colectiva.
Parece que se dejó de lado el chacrismo.
Esa necesidad de cuadro de fútbol o murga propia.
O en este caso de centro de estudio sectorial.
Se abre una puerta para pensar juntos.
Pensar juntos desde y para la fuerza política.
Fuerza política activa e imprescindible.
Imprescindible para que funcione el gobierno.
Gobierno que no es un fin sino un instrumento.
Instrumento para desarrollar el cambio.
Cambio que necesita del debate y la elaboración.
Elaboración de proyectos e ideas de todos.
Se cierra el circulo, pensar juntos.
Qué falta nos va a hacer Hugo.
Por él y por todos nosotros, está bueno
que se materialice un lugar generador de futuro.
Donde levantemos la mira hacia el Uruguay 2050.
Donde se dejen lado sectarismos o protagonismos partidarios.
Donde se discuta mucho y se sintetice más aún.
Donde se forjen nuevos paradigmas.
Donde se rompan viejos dogmas y esquemas.
Donde puedan participar los jóvenes frentistas.
Donde sientan al Frente como algo propio.
Donde se haga realidad el sueño del viejo.
Donde podamos todos, pensar en grande.

jueves, 7 de diciembre de 2006

Aflojen con los discursos

Hace dos días el dirigente más popular del Frente dijo:
"Puede y debe rendir más"
Sabias palabras del Pepe.
Llegamos apenas a veinte meses de gobierno.
Queda tanto por hacer que da hasta miedo.
Hay tantas asignaturas pendientes que no damos abasto.
La industria del zapato es sólo un ejemplo.
El camino del país productivo recién empieza y falta tanto.
No nos parece que avancemos con declaraciones.
La cuestión es mucho más profunda que un cambio de imagen.
Así la institución se llame Canal 5 o Intendencia.
Se trata de hacer, de construir, en fin, de laburar.
Ser gobierno no es fácil y el aprendizaje es lento.
Nos llevó treinta y tres años alcanzarlo y llevamos veinte meses.
Nos parece un reverendo disparate hablar de candidaturas.
¿No tienen nada que hacer nuestros gobernantes?
Si es así, nosotros les buscamos

jueves, 30 de noviembre de 2006

A veces, hay que saber perder

En el momento que escribimos estas líneas,
están reunidos Tabaré y Larrañaga.
Todo parece indicar un nuevo rumbo.
Un nuevo relacionamiento entre gobierno y oposición.
Era hora. Por el bien del país.
De nada sirven las guapezas de "quédense con los cargos"
O la soberbia de la aplanadora porque "somos mayoría"
La ciudadanía voto dividida.
51% es mayoría pero es escaso.
No se puede ignorar al otro 49%.
No es sano, democráticamente hablando.
Es bueno que se junten los líderes políticos.
Es mejor que se pongan reglas de juego claras.
No se puede imponer una fiscal de pesados.
Tampoco se puede eternizar a los órganos de contralor.
Menos que menos hacer política para la tribuna.
No ayuda interpelar a cada rato sin sentido.
O lanzar el globo sonda de la reelección.
No hablamos de pacto social.
Pero creemos imprescindible el diálogo,
Como forma de alcanzar acuerdos.
Esto implica que a veces se deba ceder.
De ambos lados.
Es imprescindible fijar políticas de Estado en varias áreas.
Políticas que no tengan color partidario.
Políticas que no cambien, más allá de quien gobierne.
Políticas que marquen un desarrollo sustentable del país.
Esto exige grandeza de ambas partes.
Y quizás sea el gobierno el que debe dar el primer paso.
Demostrando la responsabilidad de ser la mayoría.
Hecho de por sí que tiene más obligaciones que derechos.
Un dirigente frentista nos comentó el otro día:
"No está mal perder alguna vez con la oposición".
Tiene razón, si es bueno para el país.

Y hablando de perder, una de entrecasa
Para nosotros es una práctica constante.
Nos acaban de avisar que la entrevista con Tabaré no sale.
No va a hablar con ningún medio antes de fin de año.
'Tá bien, nosotros sólo llevamos esperando veintiséis meses.
¿Quién sabe? Capaz que su silencio es bueno para el país.

jueves, 23 de noviembre de 2006

Romper el silencio

Recepción nocturna en una Embajada.
Se encuentran asesor presidencial y senadora feminista.
-¿Vas a la marcha de los varones? - pregunta ella -
-¿Cuándo es?
-El lunes 27 a las siete y media.
-El lunes no puedo, es cuando casco a mi mujer.
Risas generalizadas cierran el diálogo.

Fuimos testigos y nos reímos del chiste.
Después nos quedamos pensando.
¡Qué fácil resulta burlarse de algunas cosas!
Hacemos chistes de negros, judíos o borrachos.
Nos burlamos de los gordos, los gallegos y los "maricas".
Bromeamos con las mujeres golpeadas.
Cargamos prejuicios de los cuales ni nos percatamos.
La violencia contra la mujer no es joda.
En Uruguay muere una mujer cada nueve días.
La violencia doméstica asesina 40 mujeres por año.
840 mujeres en 21 años de democracia.
Pavada de violación a los Derechos Humanos.
Ni hablamos de las miles de mujeres golpeadas.
La práctica cotidiana de torturas en el hogar.
Pero de eso ni se habla, ni se dice, ni se denuncia.
El famoso respeto por la vida privada.
El mentado "no te metas; es un problema personal".
No podemos ni debemos aceptar más estas ideas.
La violencia doméstica no pertenece al ámbito privado.
Es un problema que nos compete a todos.
Tiene nombre y apellido. Y como tal debe ser mencionado.
¿Vamos a seguir respetando el anonimato de los golpeadores?
Escrachamos al torturador de la dictadura,
pero nos desentendemos del vecino violento.
¿Hasta cuándo seguiremos mirando para otro lado?
Las victimas muchas veces no pueden rebelarse.
Dependen de la ayuda que vos, nosotros, podemos darle.
Hay que instrumentar medidas concretas.
Que ayuden a las víctimas a salir del círculo vicioso.
Abundan experiencias exitosas en el mundo.
No perdamos el tiempo, imitémoslas.

Es hora de romper el silencio.
La marcha del lunes que convocó Ehrlich es un inicio.
Es cita de honor para todos los hombres dignos de ser tales.
Esto trasciende a las ideologías o partidos políticos.
Ser de izquierda no garantiza nada en este campo.
Esperamos ser muchos marchando el 27.
Demostrando ser hombre capaz de decir "basta".
No lo dudes.
Es de machos combatir la violencia contra la mujer.
Nos vemos el lunes en 18.

jueves, 16 de noviembre de 2006

Mire amigo

"Mire amigo no venga con esas cosas de las cuestiones
Yo no le entiendo mucho discúlpeme soy medio bagual
Pero eso sí le digo, no me interesan las elecciones
Los que no tienen plata, van de alpargatas todo sigue igual"
Alfredo Zitarrosa


Estuvo lindo el domingo.
La gente no le hizo asco al calor y salió a la calle.
Algunos corrieron diez kilómetros por la Rambla.
Otros salieron a buscar urnas para llenar.
Y fueron muchos más que los esperados,
A juzgar por el suspiro de alivio de la dirigencia frentista.
Estas elecciones, aunque todos digan lo contrario, eran una señal.
Se medía la temperatura de aprobación a la gestión de gobierno.
Las campañas sectoriales marcaron eso.
Se sintió de lejos cómo la oposición se afilaba los dientes,
Con la expectativa de una magra participación ciudadana.
La gente lo entendió y marcó presencia.
A la gran mayoría le importó muy poco lo que se elegía.
Composición del Plenario. ¿Qué Plenario?
Delegados de bases anónimos para la gran masa de votantes.
A los que conocías seguro no los podías votar por ser de otra zona.
El sentimiento que captamos en las colas fue: "yo estoy".
A los frentistas como buenos uruguayos nos encanta votar.
No importa cuan difícil nos la hagan, votar nos fascina.
A pesar de la espera, la inoperancia o el calor, votamos.
Sin entender demasiado la ingeniería del andamiaje frentista.
Sin esperar demasiado del puzzle de los cuadros dirigentes.
Sin pretender demasiado de una estructura excluyente.
Somos "medio baguales" al decir del Flaco.
Pero contradiciéndolo, nos interesan mucho las elecciones.
Porque pretendemos que nada siga igual.
En eso estamos…

jueves, 9 de noviembre de 2006

Interpelación o muerte

Hoy estamos de festejo.
Llegamos a las cien ediciones la
semana pasada.
Pero decidimos celebrar la edición 101.
O sea esta. ¿Por qué?
Porque era el dos de noviembre; por la Cumbre.
Por diferenciarnos de lo clásico; "per codere"
Y como estamos de festejo, decidimos ayudar.
Ayudar a la oposición.
Sabemos que nos leen así que acá van algunas ideas.
El domingo vayan a votar en las elecciones internas.
Así pueden incidir un poco en la política del gobierno.
Es fácil, eligen algún local, pagan 10 mangos y se afilian al instante.
Igual nadie va a controlar nada y tampoco le van a ir a cobrar después.
Eso sí, si se llama Julio María, Yamandú, Gregorio o Luis Alberto,
póngase una venda o un antifaz, para no despertar suspicacias vió.
Elija los grupos más pequeños y radicales así arma un buen quincho.

Otra idea. No aflojen con las interpelaciones.
Llamen de vuelta a Brovetto para que hable algo de ciencia y tecnología.
Citen a Marita para que explique por qué dejaron fumar al rey.
Interroguen a Lescano por el futuro de Liverpool.
Exíjanle a Azucena que ande de uniforme.
Convoquen al Pepe para que diga algunas malas palabras.
Cuestionen a Marina por qué los bebés están viniendo sin Panes bajo el brazo.
Pregúntenle a Arana por qué dejó de bailar tango en público.
Demanden que Lepra se cambie el apellido.
Requieran que Bonomi vaya a un foniatra.
Inviten a Gargano a que se mude a Gualeguaychú.
Díganle a José Díaz que cante el Rock de la Cárcel.
Pídanle a Astori que declare la moratoria con el FMI.
Con Rossi hagan lo que quieran, es un "boleto".

En fin, no se pueden quejar; seguimos siendo fuente de inspiración.
Así está el mundo, opositores.
A pesar de todo, no dejen de trancar.
Hasta la semana que viene y recuerden:
Este editorial es historia.

Separata aniversario

miércoles, 1 de noviembre de 2006

Balance, catarsis y perspectivas

No hay casualidades sino causalidades, dicen por ahí.
Pero gracias a la cumbre, la zona de exclusión y la mar en coche
tenemos que salir un día antes, un día de miércoles.
El almanaque marca 31 y la memoria vuela dos años atrás.
No podemos negar que sentimos un poquito de nostalgia.
Esa sensación de pertenencia a un mar "otorguesiano".
Esa emoción colectiva que nos inundó pupilas y epidermis.
Esa satisfacción por haber llegado, ¡por fin!
Ese sentimiento de que nada fue en vano, nos aflora.
¿Nos estaremos volviendo unos viejos sensibleros?
(No ponemos viejas, para que nos etiqueten como discriminadores)
No. Creemos sano mostrar los sentimientos.
Implica mucho más fortaleza que debilidad.
Como también hay que ser muy fuerte para mostrar carencias.
Tenemos dos años transcurridos y en el Frente falta tanto.
Es lógico, empezamos una etapa nueva y un duro aprendizaje.
El ejercicio del gobierno tiene una inmensa fuerza centrípeta.
Nos absorbió compañeros a rolete.
M
al nosotros, que no supimos formar camadas de recambio.
¿Lograremos mentalizarnos y dar paso a los otros?
A los que usamos como excusa, consigna o motivo de lucha.
¿Lograremos hacer que ellos nos pasen por arriba? ¿Queremos?
¿Lograrán ellos hacerlo?
Sin importarles un pito lo que queremos nosotros.
Irreverentes, transgresores, maximalistas o minimalistas.
Haciendo su historia, su propio camino, sin veteranas recetas.
Cagándose de la risa de nuestros esquemas y planteos.
Haciendo revolución con checha y porro,
aunque a nosotros nos pegue por el forro.
Dejémosle espacio, aprendamos de ellos.
¿No era por ellos todo el mambo del cambio?
O fue solo un pretexto lo del gurisito mío y hombrecito nuevo.
Hagamos las cosas para ellos, en serio.
Que sientan "nuestro" gobierno como suyo de una vez por todas.
Tareas no nos faltan, parafraseando a Juan Manuel:
"Y bueno, pues,
adiós a ayer
y cada uno
a lo que hay que hacer"

jueves, 26 de octubre de 2006

Somos gobierno, ¡carajo!

No sé cómo vivió usted la conmoción de estos días.
Nosotros la vivimos profundamente.
Llamadas, correos electrónicos, rumores y noticias.
Interpretaciones, análisis, explicaciones y elucubraciones.
Con lo del comandante estuvo salado ¿no?
El presidente desde el Polonio bajó la caña.
Y no fue precisamente la de pescar.
Chau Díaz y bienvenido Rosales.
La duda que queda ahora es qué van a hacer los desplazados.
De acuerdo a sus códigos de honor pedirán pase a retiro.
¿O no son tan honorables como pensamos?
Aires nuevos comienzan a respirarse en el ejército.
Por fin un tipo de cincuenta y poco en una jerarquía.
¿Seguirá la renovación en otras áreas? ¡Ojalá!

Se sublevan los patrones y para el transporte.
Más de un compañero nos susurra:
"Esto se arregla con tres o cuatro camiones incendiados".
Como en los conflictos de otras épocas.
A veces no entendemos dónde estamos parados.
Cambiaron las reglas del juego.
Cambiaron las correlaciones de fuerza.
Ahora alcanza con ajustarse a la ley.
Al conflicto salvaje se le responde con servicio esencial.
Del resto se encargan los coraceros, ¿compañeros coraceros?
Y que el que nunca perdió una huelga vocifere,
defendiendo derechos gremiales trasnochados.

En cinco días se cumplen dos años
De aquel maravilloso treinta y uno.
Volvimos a sentir el orgullo frentista.
Rescatamos sin vergüenza, al compañero presidente.
Sentimos que no corre el "vale todo" de los contrarios.
Que se manda parar cuando hay que parar.
Sin atropellos ni autoritarismos, así, naturalmente.
Con la certeza del derecho adquirido y la conciencia limpia.
Esta semana sentimos afirmar el cambio.
En eso estamos, que no quepan dudas.
Juntémonos el martes, llenemos la explanada.

jueves, 19 de octubre de 2006

El desafío mundial

El rumor nos había llegado hace unas semanas.
No se lograría consenso en las Naciones Unidas.
Ni Venezuela ni Guatemala obtendrían los votos.
Uruguay podría ser la posible alternativa.
Hoy es un hecho casi consumado.
Se nos menciona para el Consejo de Seguridad.
¿Qué hacemos? ¿Seguimos con el bajo perfil?
¿Miramos para arriba y nos hacemos los distraídos?
¿No será hora de dar un salto político cualitativo?
Analicemos la historia de nuestra política internacional.
Nuestro país integró el Consejo de Seguridad en los 60.
Tuvo entonces una actuación destacada.
La ONU es un foro de proyección mundial.
¿Podemos darnos el lujo de dejar pasar esta oportunidad?
Creemos que el Uruguay debe tomar una actitud proactiva.
Marcar una conducta de corte afirmativo y autonómica.
El integrar el Consejo de Seguridad nos jerarquizaría.
Nos abriría las puertas hacia el continente africano y asiático.
Nos permitirá mayor contacto con China y Rusia.
Nos posibilitaría incidir en la búsqueda de la paz.
Nos acercaría al lejano mundo árabe.
Nos pondría en la agenda de la seguridad mundial.
Nos obligaría a establecer relaciones con Palestina.
Sin duda tenemos que fortalecer nuestra política exterior.
Hay un largo camino a recorrer en ese terreno.
Necesitamos formar cuadros de política internacional.
Nuestra debilidad no es de ahora, viene de lejos.
No es culpa de un gobierno, falta política de Estado.
El gobierno progresista no puede declinar el desafío.
Este tren sí pasa una sola vez.
Sería una oportunidad desaprovechada.
Es más, sería cobardía.

jueves, 12 de octubre de 2006

¿Plebiscito Frentista?

Justito dentro de un mes.
Y como pinta la cosa, viene de veredicto ciudadano.
Dicen los dirigentes que la derecha apunta a que no se vote.
Por lo tanto hay que saturar las urnas con votantes.
Hay que demostrar el apoyo popular al gobierno.
Hay que manifestar la fuerza del Frente.
Hay que exhibir la fortaleza del proyecto.
Hay que… ¿qué hay?
Nos parece que lo que hay que hacer es cambiar la cabeza.
Si convertimos el 12 en un referéndum, la macaneamos.
El apoyo lo manifiestan las encuestas, ¿o no?
Se confunden las barajas.
Se llama a la gente a votar como una señal de apoyo general.
Cuando en realidad se busca el apoyo sectorial.
Está muy bien lo que dicen Bonomi, Rafael o Pintado:
"Vayan a votar, no importa a quien"
¿Pero la práctica partidaria es coherente con este mensaje?
Nos parece que no.
Todo indica que los propagandistas están a toda máquina.
Por ningún lado vimos algo del Frente y sí vemos a los grupos.
"La guerra es por los puestos, no nos detendrán"
¿Cuánta guita se va a gastar en las internas frentistas?
¿Cuánto vale un lugar en el Plenario Nacional?
¿Así revitalizamos a la organización política?
Confundimos nuevamente aserrín con pan rallado.
El vaciamiento del Frente no se soluciona con estas internas.
El instrumento no es un fin en si mismo, aunque parezca lo contrario.
La preservación de estructuras petrificadas no facilita la participación.
La permanencia en los cargos no implica tener la línea correcta.
No precisamos guardianes del templo, ni hay escrituras sagradas.
Somos una fuerza política, la fuerza política del cambio.
Queremos cambiar el país, el mundo, la vida.
¿Y nosotros?
De cambiar… ni hablamos.

jueves, 5 de octubre de 2006

Lucha de aparatos

Faltan treinta y ocho días.
El doce de noviembre son las internas.
Se empiezan a percibir diversas señales.
Algo así como el precalentamiento de motores.
Algún pasacalle, algún acto, alguna declaración.
Los grupos, grupitos y grupúsculos se desperezan.
El microclima de la interna frentista se caldea.
Ministros candidatos y nuevas alianzas partidarias.
Los militantes ponen toda la carne en el asador.
Está en juego… ¿qué está en juego?
Lo que se elige es el Plenario Nacional.
Con su nueva integración con más miembros.
Para algunos parece que fuera la final del mundo.
Como si en esta elección se les fuera la vida.
Sesudos analistas de las correlaciones de fuerza.
Inteligentes interpretadores de las tendencias dominantes.
Perspicaces futurólogos de próximas candidaturas.
Las orejeras partidarias impiden ver la realidad.
La competencia entre fracciones bloquea cabezas.
Los puestos del Plenario más importantes que los cargos de gobierno.
A veces se pierde el sentido común.
Se destaca más un fondo de medio millón de dólares.
Que los cien millones del Plan de Emergencia.
La administración de la chacra versus el manejo del país.
No sabemos cuántos votarán en noviembre.
Seguramente muchísimos menos que en octubre del 2004.
No sabemos cuántos independientes integrarán el plenario.
¿Habrá algún independiente en el Plenario?
No sabemos qué tan representativo será el resultado.
En fija que van a pesar demasiado los aparatos organizados.
Esta semana asistimos al plenario de directores de Entes.
Vimos compañeros trabajando por el Uruguay productivo.
Vimos compañeros identificados con el proyecto común.
Vimos compañeros sin grifa sectorial.
El país real y no la teoría de un virtual país.
Esa postura marca un camino compartido por todos.
Con discusión y discrepancia pero compartido.
Que no empañen las internas este clima.
Que no primen los intereses de los grupos.
Nuestra responsabilidad es con la gente, toda la gente.
Que es mucho más importante que la barra militante.

jueves, 28 de septiembre de 2006

Información o deformación

No podemos con nuestro genio.
Teníamos que meternos con los medios.
Le hicimos caso al "presi" y salimos al debate.
Más bien "largamos" el debate.
Pegamos el grito y los protagonistas acudieron.
Logramos juntar en una mesa a cinco formadores de opinión.
Se habló, cuestionó, criticó, comentó e informó mucho.
En la jungla de los medios hay muchos bichos.
Hay presiones, limitaciones, censura y autocensura.
Hay intereses, prebendas, acomodos y estupideces.
¿Qué tan informados estamos los uruguayos?
¿Hay democracia informativa en nuestro país?
¿Quién tiene el poder de los medios de comunicación?
¿Son un poder los medios?
¿O son instrumentos de grupos corporativos?
Ya sean económicos, religiosos, ideológicos o políticos.
Hay tantas opiniones como periodistas.
Nosotros creemos que la libertad de prensa es una falacia.
En nuestro país no existe.
¡Y ojo, no es culpa del gobierno!
Los grandes medios de comunicación están en manos de unos pocos.
Hablamos de canales de televisión y radios.
Ondas que son limitadas y propiedad social, repetimos: en pocas manos.
Manipulaciones y sobornos con la publicidad
Campañas para incluir temas en la agenda
Provocación de temores y rechazos en la opinión pública.
Visiones parciales y fuera del contexto.
Poleas de transmisión de las grandes cadenas internacionales.
El lucro Primero Siempre.
Por encima de la función social.
Sobre todo mediocridad, mucha mediocridad
Es hora de hacer algo al respecto.
Porque solo estando bien informado
Podés llegar a ser libre.

jueves, 21 de septiembre de 2006

Top secret

Hoy se reafirma más que nunca.
La información es poder.
Pero ese poder está menoscabado.
Ahora es más sencillo informarse
Son muchos los mecanismos para obtenerla.
Radios, televisión, prensa 94y ahora hasta Internet.
Si por algo nos caracterizamos los hombres del siglo XXI,
es por el libre acceso a la información.
Enhorabuena, bienvenida esta facilidad democrática.
Hay que lograr que sea utilizada masivamente.
Pero el nuevo milenio no llegó para todos.
Algunas personas u organizaciones se aferran al pasado.
Es lógico y natural cuando de conservar privilegios se trata.
No quieren largar nada, porque la difusión los debilita.
Esto pasa en empresas, organismos estatales y medios de comunicación.
Ocultan y mienten para mantener sus beneficios.
¿Qué tan peligroso puede ser para una empresa mostrar sus inversiones?
¿Qué tan riesgoso resulta para el Estado exhibir sus gastos?
¿Qué tan difícil es para un diario declarar su tiraje?
Ejemplos hay miles, de todo tipo y color.
Lo jodido es cuando esta práctica se vuelve habitual en la izquierda.
Cuando partidos o movimientos que se dicen progresistas ocultan la verdad.
En los últimos días hay varios ejemplos de ello en nuestro país.
Que salgan las noticias les molesta y reaccionan de mala manera.
Se vuelve habitual la vieja práctica de matar al mensajero.
¿Recuerdan la encuesta del Partido Socialista?
Lo otro es no informar y se retorna al antiguo culto del secreto.
La vieja y querida compartimentación.
¿TLC? No está en la agenda…
A veces es peor aun, se pasa a la clandestinidad.
¿Dónde estás Marenales?
Lo políticamente correcto y lo informativamente conveniente.
Cómo si fuera posible hacerle una moñita a la verdad.
Estaría bueno empezar la nueva estación del año,
abriendo todas las ventanas para ventilar a fondo.
Que fluya la luz, el aire y la información sin restricciones.
Bienvenida primavera sin secretos.

PD. ¿Se quiere reír un rato? Lea el plagio editorial de la pagina siete.

jueves, 14 de septiembre de 2006

Desenrollando la risa

Dentro de un par de meses serán 26 años.
Fue en el inolvidable noviembre del 80.
El renacimiento de la sonrisa.
Desde entonces han pasado muchos años.
Hemos vivido muchas alegrías, grandes y pequeñas.
Pero siempre estaba latente, camuflada, escondida,
como la canción de Laura Canoura,
"Esa tristeza que tienes…"
Había una asignatura pendiente,
por ella mantuvimos siempre, por suerte,
los ojos en la nuca.
Había ejemplos claros, símbolos siniestros,
que todos los días nos daban cachetadas.
No hace falta nombrarlos.
No queremos mancharnos.
No queremos ensuciar este momento.
Es demasiado importante lo ocurrido.
El once de setiembre adquiere otro significado.
Ya no es sólo el golpe contra Allende.
Deja de ser el 11/9 del Norte.
Entra en la historia nacional con paso firme.
Es un jaque a la impunidad.
Es un golpe a la arbitrariedad.
Es un avance hacia la justicia.
Es un ejemplo de que es posible.
Es una muestra de que valió la pena.
Es el principio del principio.
Para no dejarle lastres al futuro.
Para dejar una herencia limpia a los que vendrán.
Para no tener que decir: "sí, pero", a nuestros hijos.
Para arrimar un ladrillo alegre, un ladrillo sin rencor,
A la construcción de este nuevo país.
Porque estamos en camino.
Porque vamos recuperando la alegría.

jueves, 7 de septiembre de 2006

La Fiesta inolvidable

Todo lo bueno se termina.
Eso debe estar pensado más de uno.
Más de uno de los que ligó algo.
Ligó algo del Banco Hipotecario.
Uno se imaginaba que algo de joda había.
Pero tanta y tan descarada, jamás lo pensamos.
Están saliendo denuncias de todos los colores.
¿Hasta qué punto los jerarcas se creían omnipotentes?
¿Hasta dónde iban a actuar impunemente?
¿Hasta cuándo iban a sentirse dueños de la institución?
Viajes, prebendas, negociados, donaciones y regalos.
De todo como en botica, pero de ética dieron falta de stock.
Esto recién empieza, porque faltan todavía seis entes más.
Imaginate m'hijo, imaginate.
Hay que reconocer el mérito del Parlamento en todo esto.
Es por su iniciativa que nos enteramos de esta orgía.
Orgía de gastos superfluos, de descontrol, de amiguismos.
Quizás nadie termine en cana, aunque lo merezca,
Pero la condena pública es inapelable.
Y esto enseña.
A los que hoy están, que las cosas se hacen de otra manera.
A los que vendrán, que el control es inevitable.
Tendría que haber sido así antes.
No entendemos por qué no saltaron los funcionarios.
Por qué AEBU no metió la pesada y denunció.
Hubo carencias también de nuestro lado, seamos honestos.
Lo importante es garantizar colectivamente, que no se reitere.
La transparencia y el fin de la discrecionalidad pueden ayudar.
No se puede mirar para el costado con los bienes de todos.
Para que acá impere la honestidad, somos todos fiscales.
No hay otra. No nos chupemos el dedo.
La corrupción también se puede vestir de izquierda.
Para que eso no suceda, ¡prendete con nosotros!

jueves, 31 de agosto de 2006

Yo kiero dormir con mama

No acaban de extinguirse las llamas de la interpelación por el TLC,
No se ha terminado la discusión sobre la Reforma Tributaria,
No se para de dar manija con el mentado Debate Educativo
No se sabe demasiado en qué anda el Plan Nacional de Salud,
Sigue pendiente decidir que hacer con la Defensa Nacional,
Cuando se viene la gran batalla anunciada con bombos y platillos:
LA REFORMA DEL ESTADO.
Cualquier observador avezado diría que es difícil chiflar y comer gofio.
No hay malabarista que sostenga tantas pelotas en el aire simultáneamente.
Descartamos desde ya que sea una estrategia mediática para desviar la atención.
Lo decimos antes que salga Jorge acusando de esto al gobierno.
Estamos seguros que no, no embromen con eso.
No es la táctica de pegarnos una patada para que nos olvidemos del dolor de muelas.
De cualquier manera, todavía mucho no se sabe.
El gobierno anunció que en quince días se devela la incógnita.
Lo interesante de todo esto es cómo empiezan a operar algunos actores políticos.
De entrada nomás, asimilan reforma del Estado con privatizaciones y dale que va.
"Vieron, vieron" "Durante años se opusieron y ahora en el gobierno cambian todo"
"Votaron a todo que no y ahora quieren hacer lo que nosotros decíamos"
Los aullidos y recriminaciones son un coro gigantesco.
Pobres, no entienden. La reforma del Estado es mucho más grande que eso.
Es una verdadera revolución cultural, o no es nada.
No se trata solamente de asociar empresas públicas con privadas.
No se trata sólo de lograr eficiencia y buena administración.
No se trata únicamente de que tengan una gestión transparente.
Se apunta mucho más allá. Es un cambio de mentalidad profundo.
Y ese cambio no empieza y termina con los funcionarios públicos.
Es global o no se produce modificación alguna.
Es crear un país diferente, sin la mentalidad de chupar la teta del Estado.
Donde no se anoten 30000 personas para 352 puestos en bancos oficiales.
Donde no se inscriban 1500 aspirantes a los 30 cargos de inspectores de ministerio.
Donde no se sabe cuántos miles hicieron colas para ser limpiadores de un ente.
Donde no se llene un estadio para pelear un lugar de basurero en la intendencia.
La mentalidad reinante es que el cargo público es seguro.
Es un embole, pero laburás poquito y además es seguro.
La reforma del Estado debería empezar con una lobotomía colectiva.
Solo así lograríamos escuchar algún día: ¿Empleo público? No gracias.
¡Destétense uruguayos destétense!

Se acabó el espacio, la seguimos el jueves que viene.

jueves, 24 de agosto de 2006

Desde USA con amor

¿Por qué los yanquis quieren firmar un tratado con nosotros?
¿Será por nuestras hamburguesas?
¿Será por nuestro rock?
¿Será por nuestra potente industria cinematográfica?
¿Será por nuestra madera para hacer bates de béisbol?
¿Será por Zonamerica?
¿Querrán filmar la serie "CSI/Miami" en Jefatura?
¿Querrán la cara de Couriel para Halloween?
¿Querrán el plantel de Welcome para la NBA?
¿Querrán al Toto Da Silveira para comentar fútbol americano?
¿Querrán a Fasano para el New York Times y a Grille para Playboy?
Nos quedan muchas interrogantes y dudas sobre sus motivos.
No tenemos postura sobre el tema, reconocemos nuestra ignorancia.
Nos falta información, mucha información y también discusión.
Y este es el tema central del día.
El TLC genera conflictos, produce líos y provoca malestares.
Hay dos puntos que el TLC puso sobre la mesa:
El primero es la votación monolítica de la bancada oficialista.
¿Se vuelve imprescindible que siempre deba ser así?
¿No sería sano que los parlamentarios frentistas voten por convicción?
¿Acaso peligra la unidad de la fuerza política? ¿Es el principio del fin?
La "política catástrofe" no ha generado nunca buenos dividendos.
Tampoco ha resultado políticamente redituable la "mano de yeso".
Demos lugar a la transparencia y a que cada uno vote según su conciencia.
El otro tema que nos parece fundamental es la interna frentista.
Según alguna encuesta las posturas parten al Frente al medio.
Punto más o menos, los que están a favor son tantos como los opositores.
¿Qué hay de nuevo? El Frente como siempre es de amplio espectro.
El problema en este caso es que los opositores lo ven casi como una traición.
Lo sienten como una rebaja de principios, "una más…en la lista", dicen.
Aborto, la estatua del papa, Unitas, deuda externa, Haití…
El TLC es la gota que desborda el vaso, no la llevan.
Es un Tratado de Lienzos Caídos y no de Libre Comercio.
¿Podemos darnos el lujo de ignorar a tantos?
Debatir es necesario, en este caso imprescindible.
El debate de cúpulas extra partidarias no es el camino correcto,
si ignoramos a la masa crítica de la interna.
Con la política de la aplanadora arriesgamos nuestra fortaleza.
Que las urgencias del gobierno no dejen de lado la importancia del partido.
Hay que tener paciencia, explicar, informar, discutir.
Volver a tener paciencia y seguir hablando.
Recordemos las palabras de Unamuno "Venceréis pero no convenceréis"
En el Frente ahora es la hora de convencer.

jueves, 17 de agosto de 2006

No es dictadura

Hace siete días agradecíamos contentos.
No habernos metido con el tratado con los gringos.
Conjuramos a los brujos, porque hoy no queda otra.
Lo que pasó es demasiado importante.
No podemos disimular y mirar para otro lado.
No vamos a opinar sobre el acuerdo ni en como se llame.
¿Quién carajo sabe algo del pacto en cuestión?
Porque a decir verdad se habla mucho suponiendo lo que es.
Porque no nos han dicho claramente, "estamos negociando esto".
El tratado con los yanquis es un gran misterio.
A diferencia de otras propuestas que se tiraron arriba de la mesa.
La reforma tributaria o el Plan Nacional de Salud por ejemplo.
En este caso la mayoría toca de oído, sin conocimiento de causa.
El maniqueísmo es total.
Si decís sí, sos de derecha y abandonaste los principios.
Si decís no, sos un dogmático que vive en el pasado.
Ideología, pragmatismo, entreguistas, fundamentalistas, ¡socorro!
La fuerza política quiere decidir. El gobierno quiere decidir.
Ahora es causa nacional y todos tienen que decidir.
¿No sería interesante analizar de qué corno estamos hablando?
Porque da la impresión que no hablamos de lo mismo.
El tratado se parece a la torre de Babel.
Vamos a terminar todos hablando diferentes idiomas.
Pero la cuestión central para nosotros no es ésta.
Nuevamente el problema es la comunicación.
El discurso del presidente analiza pero no informa.
Es tan amplio que todos lo pueden tomar como un respaldo a su postura.
Léalo detenidamente en la pagina ocho y después nos cuenta.
Pero lo bravo de todo esto es el curso que ha tomado.
De equilibrado estadista pasó a hincha caliente con su cuadro.
Y como es el dueño de la pelota ordena como jugar.
No sabíamos que la homeostasis* se logra con electroshock.
El comunicado de la presidencia es tétrico.
¿Quién lo asesora? ¿El enemigo?
Las reacciones de la oposición son "pardaflorescas"
Carecen de relevancia. Solo cabe ignorarlas.
Para nosotros está clarísimo.
No es dictadura, es torpeza.

*Tendencia al equilibrio o estabilidad de las distintas constantes fisiológicas en un ser vivo.

jueves, 10 de agosto de 2006

Abajo los fundamentalismos

Las reacciones de la semana son inquietantes.
Más cuando en su mayoría provienen de la izquierda.
Evidentemente hay temas que son removedores.
Cuba, Oriente Medio y el TLC son una prueba.
Parece que todavía no aprendimos nada.
Décadas de dogmatismos y verdades absolutas.
Años de disciplinamientos y obsecuencias ideológicas.
¿Hasta cuando seguiremos en la misma?
O estás conmigo o estás contra mí. ¿No les suena?
Recibimos mil voces y opiniones a favor y en contra.
Por lo de Cuba, por el Medio Oriente y por lo de Ferrere.
Menos mal que no nos metimos con el tratado con los gringos.
Ni les cuento si hubiéramos tenido el desparpajo de cuestionar a…
Sendic, Rodney Arismendi, el Che Guevara o a Seregni.
La izquierda mantiene íconos intocables.
Muchas veces la excusa es el sentido de la oportunidad.
No es conveniente, le damos armas al enemigo, no es oportuno.
Criticamos en voz baja, los trapos sucios se lavan en casa.
Buscamos las credenciales de los que opinan para juzgarlos.
¿Qué hizo? ¿Dónde militaba? ¿Estuvo preso?
El pasado te condena o te absuelve.
Siempre buscamos encasillar al otro.
Sobre todo si piensa diferente.
Dime con quien andas… para sacarte la roja.
Nos parece fundamental la lucha de ideas.
Para eso nacimos y ese quizás sea nuestro objetivo último.
Sin restricciones, sin prejuicios, totalmente libre.
Aunque nos cause quinchos internos…
porque a los de afuera ya estamos acostumbrados.
Por favor, cuestionen las opiniones todo lo que quieran.
No cuestionen más por qué las publicamos.
Seguiremos en la misma.
Todas las voces, todas.

jueves, 3 de agosto de 2006

Todo lo sólido se desvanece en el aire

La cosa estaba muy clara, lo habíamos decidido el lunes.
Esta semana editorializábamos sobre Medio Oriente.
Retomando el tema de derechos humanos.
Reafirmando la defensa de los civiles ante la agresión militar.
Pero otra vez de nuevo…
Llegó el Comandante y mandó a parar.
La noticia desde Cuba nos movió el piso.
Presentimos el fin de una época que nos marcó a fuego.
A varias generaciones de izquierdistas uruguayos.
Desde 1959 vivimos con Cuba en el corazón.
Somos la izquierda del ¡Patria o muerte, venceremos!
Del Granma, Moncada y Sierra Maestra.
Del Cuba si; Yankis no! Camilo, el Che y Fidel
De la Segunda Declaración de La Habana, la O.L.A.S. y Bahía de Cochinos.
De Nicolás Guillén, Carlos Puebla, Silvio y Pablo.
"Cuba que linda es Cuba, quien la defiende la quiere más"
Y pensando en defender su ejemplo hicimos y hacemos la vista gorda.
No hablamos del partido único ni de la prensa oficial.
No hablamos de los balseros, ni de Ochoa, ni de la corrupción.
No hablamos de la falta de democracia.
No hablamos de la eternización de Fidel.
Confundimos defensa con falta de espíritu crítico.
El Bloqueo, chico… y a 90 millas está el imperio.
La izquierda uruguaya tiene con Cuba un sentimiento ambiguo.
Respeta sus logros pero desconfía de su sistema.
Lo peor es que ni siquiera lo habla, por no darle armas al enemigo.
Quizás vaya siendo hora de discutir Cuba.
Sin que ello implique quererla menos.
El clásico dilema: ¿Libertades o igualdades?
Difícil elección y como decía la Falta.
Tal vez sea necesario que decida el corazón.
La mejor forma de ayudarla es cuestionarla.
Revolucionar a la revolución cubana.
No puede, no va a depender de un solo hombre.
Aunque su nombre sea Fidel.
"Te convido a creerme cuando digo futuro".

jueves, 27 de julio de 2006

La Universidad está pariendo un corazón

Escribimos estas reflexiones el miércoles de tarde.
A escasas horas de que comience la Asamblea General del Claustro.
Faltando poco para que se devele la incógnita.
¿Quién será la cabeza de la Universidad en los próximos cuatro años?
Podíamos esperar el fin de la elección.
Podíamos aguardar para salir con la noticia.
Podíamos retrasar la salida para dar la primicia.
¿Para qué? ¿Cambia en algo la historia?
El debate universitario llevó a esta situación.
Los dos candidatos son profundamente reformistas.
La visión "continuista" quedó por el camino.
No percibimos diferencias programáticas entre los postulantes.
Hay sin duda diferentes estilos personales.
Hay sin duda diferentes capacidades y experiencias.
Pero en el fondo creemos que no existen diferencias sustanciales.
Lo que sí esperamos es un trabajo conjunto que haga la diferencia.
Hace poco un universitario colorado nos dijo que da igual.
Que el tema universitario es un tema de la izquierda.
Que la Universidad está de espaldas al país.
Que al país no le importa lo que allí suceda.
Es horrible que lo piense y peor sería si es verdad.
Hoy más que nunca el país precisa a la Universidad.
El gobierno la necesita como aliado estratégico.
Muchas transformaciones son imposibles sin su aporte.
La expectativa de que empiece el cambio en serio es grande.
Enorme es el esfuerzo que le espera al nuevo rector.
Gigante va a ser el control que la sociedad civil va a realizar.
Es hora que comience el fin del corporativismo.
Es hora que se demuestre que no es más de lo mismo.
Es hora que la Universidad esté al servicio del pueblo.
Es tiempo de cambio de piel, de cambio de sensibilidad,
En fin, de cambio.
¡Ah! La del estribo: ganó Ro…

jueves, 20 de julio de 2006

Enemigos acérrimos de la censura

La guerra en Medio Oriente nos descoloca.
Éramos de los optimistas que creíamos que la paz era posible.
Lo que está sucediendo es espantoso y no hay justificación.
A nosotros llegaron fotos criminales. Dudamos.
Por un lado, por la sensibilidad de los lectores.
Por otro, por la susceptibilidad de los judíos uruguayos.
La respuesta del equipo fue unánime: publicamos.
No transamos con la verdad, aunque duela.
No aceptamos presiones, aunque nos jodan.
No bancamos condiciones, aunque nos perjudique.
En los últimos días tuvimos críticas por Voces.
Frentistas de Maldonado nos cuestionaron.
Por la entrevista a Volonté y por darle la tapa.
Por las posturas "oficialistas" de algún columnista.
Dirigentes frentistas nos interpelaron.
Por las críticas "duras" al gobierno.
Por darle vida a planteos "opositores"
Jerarcas gubernamentales nos ningunean.
Por ser un medio "partidario".
Por temor a que los acusen de "implicancias".
Empresarios privados nos ignoran.
Por la "identificación" frentista.
Por miedo a que los "etiqueten" de izquierdistas.
No entienden nada.
Ni los frentistas ni los dirigentes.
Ni los empresarios ni los jerarcas.
No transamos con la libertad de opinión.
No le tenemos miedo a la discrepancia.
No le rehuimos a la lucha ideológica.
No queremos ser políticamente correctos.
No vamos a acomodar el cuerpo.
No nos vamos a disfrazar de independientes.
Tenemos opinión y no la vamos a ocultar.
Pero jamás vamos a coartar la opinión contraria.
Que quede claro, nuestro único compromiso es la verdad.
Como siempre: el lenguaje difícil y el espacio.
Son, en Voces, la única censura.

jueves, 13 de julio de 2006

El mito de la prensa libre

Meterse con los medios es pecado mortal.
Es meterse con el poder real.
Es meterse con la clase dominante.
Salieron a coro a defender la libertad de prensa.
Salieron en masa a hablar de la prensa independiente.
Salieron en malón a defenestrar a la prensa "oficialista"
Joder, nos provocaron una crisis de identidad.
Somos un medio partidario; ¡qué asco!
Para colmo del partido que gobierna; ¡qué lamentable!
Debemos ser un fósil de otros tiempos, ¡qué antiguos!
La verdad que pintó debate y está bueno.
Hoy se habla positivamente del fin de la prensa partidaria.
Como si dicha prensa fuera un escollo para la democracia.
Hoy se habla de las bondades de la prensa independiente.
Como si eso fuera garantía de la libertad de expresión.
Los sistemas son inteligentes y saben adaptarse.
No en vano de la esclavitud se pasó al feudalismo y luego al capitalismo.
Los partidos políticos son instrumentos de poderes económicos.
Los medios de comunicación también.
Es más operativo tener medios "independientes" que partidarios.
Primeros siempre en decir ganamos los blancos o vencimos los colorados.
Estos medios son funcionales al sistema y defienden sus valores.
No se casan con un partido, responden a intereses mucho más poderosos.
Los periodistas son laburantes y por lo tanto dependientes.
La independencia económica es la única garantía de la libertad.
¿Dónde están los hombres de prensa independientes?
No fue capricho que connotados periodistas declinaran ser nuestros entrevistados.
"No es el momento, no es conveniente, dame un tiempo más…"
Fueron las respuestas evasivas de verdaderos profesionales.
Que conocen las reglas del juego y sienten lógico temor.
No nos referimos a "carilindos" sostenedores de micrófonos.
Esos que se creen dueños del medio en que laburan y lo defienden a ultranza.
Nadie está libre de decir estupideces, lo grave es decirlo con énfasis.
La prensa libre es un ideal, aún una utopía en una sociedad como la nuestra.
En la selva de las comunicaciones queda mucho por hacer.